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Ovalle, IV Región, Chile

sábado, 31 de marzo de 2012

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nunca supe porque, sólo tenía ganas de decirlo.

lunes, 26 de marzo de 2012

Apuntes de lo que falta, de lo viene, de lo que somos

No hay tiempo que no permita corregir lo imposible, y todo es como un redoble de tambores, así es cada segundo que resuena en mi reloj.
Y el mundo es tuyo, es mío, y está aquí, para todo, para nada, para cada paso que queramos dar con fuerza o con delicadeza, no es azar, es sentimiento y decisión, son las cosas que se interponen por el cristal, pero que no pueden opacar el detalle de cada movimiento del planeta bajo nuestros pies y sobre nuestros ojos.
Somos lo suficientemente fuertes para poder cruzar el arco iris, para poder tejer nubes, comprender que nunca dejamos de ser jóvenes, ni mucho menos niños, si no que la línea avanza, pero mantiene dentro de sí todo lo que alguna vez fue el inicio... por eso cuando lloras sólo necesitas a mamá, por eso cuando te enamoras basta un beso en la mejilla, por eso vuelas tan alto como las mariposas, sin tener tiempo para organizar las historias...

No sé cuantas cosas he dado, cuantas disculpas he pedido, cuantas mañanas he deseado correr, cuanto tiempo me he dado cuenta en que las cosas no vienen por ser sólo una idea, pero cada lucha tiene un comienzo, y al llegar a la meta, te das cuenta que aunque perdiste lo que pensabas que era el objetivo, ganaste algo mucho mejor, VIDA...

Los sueños se vuelven fluorescentes, los roces son palabras, las palabras son caricias, y las miradas son un puente electromagnético que puede repeler o atraer más fuerte que un imán. Tu, yo, él, nosotros, ellos, todos, nadie, el cielo es tocado con nuestras manos, y no sabemos por cuantas otras han pasado cuando lo hacemos, pero cada una es un saludo, un sigue adelante, que los finales siempre son felices cuando aprendes que la experiencia es el premio más importante que pudiste haber recibido, y que los sueños evolucionan, no cambian, no se pierden, no se reciclan... sólo toman desvíos, carreteras o pasajes.

Y gritar es más poderoso que una bomba nuclear, porque la erupción de sentimientos libera la energía necesaria para ver el sol más brillante. Gritar, saltar, sonreír, sentir que el centro del universo está a un sólo paso, y que todo se encargará de empujarte a él y sus infinitas estrellas de ensueño, como un perfecto tazón de cereal, como una sonrisa cruzada, como un encontrón de miradas que lo dice todo, como el viento que sopla devolviendo el aliento, como todas esas veces que levantaste la cabeza y dijiste "lo voy a volver a intentar".

domingo, 18 de marzo de 2012

El presente encontrará hogar

Mis pasos están siendo tan pequeños, y no entiendo porque...
Hay una necesidad innata de escapar del centro del mundo, mientras el suelo te empuja hacía el, mientras las lágrimas se hacen un camino entre las grietas de la tierra para llegar a su corazón y ver si el cielo quisiera llorar con él.
No hay momentos para esperar, pero tantos para volar, basta con cerrar los ojos y dejar escapar las alas que escondemos en lo más profundo del tiempo, cuando las cosas dejan de ser ciertas o falsas, cuando el reloj no existe, cuando tu mente y la mía no son distintas, cuando los corazones van a encontrar la manera de latir al mismo tiempo, cuando las distancias de la vida no son un referente para hacernos llamar seres con experiencia.
He puesto cada momento en disposición de cada cosa que creí cierta, luego una ola de palabras pudo derrumbarlo todo, y aquí estoy, no sé si a la deriva, no sé si a la mirada, no sé si en las alturas, o cayendo de un mundo que se quiebra igual que un lápiz, pero más parecido a como se quiebra una persona...

He tenido tantos días número uno, que no sé si existe realmente un principio para cada uno, ni tampoco finales, porque en realidad somos un círculo, el infinito no es suficiente como para comprenderlo, pero quién sea capaz de definir el mundo y sus infinitos puntos que se mueven desde las estrellas a la luna, es el mentiroso más grande del mundo.

Y entre flor y flor cada pétalo esconde una promesa que hizo el hombre, cada brisa esconde una canción de amor, y cada grano de tierra en el mundo es una gracia de vida, la ceniza del que calló en el intento de descifrar los secretos que esconde el sol bajo sus explosiones fugaces, bajo su calor que refugia a los amantes, y su brillo que hace resplandecer las miradas, justo en ese momento preciso en el que estás frente a mí.

No sé si el tiempo se acaba, no sé si el tiempo comienza, sólo sé que estoy aquí, y aún no se bien a donde debo ir.


jueves, 8 de marzo de 2012

Por para siempre.

Han sido momentos colosales...
Cruzamos un desierto con los pies descalzos, esperando que desaparecieran en la arena, que esfumarán el tiempo como un susurro, pero lo único que ganamos fueron tardes de sol cariño, lágrimas evaporadas, y miradas que dieron un giro al universo, abriendo una puerta en el medio de las dunas para escapar tomados de la mano, entrelazando los dedos hasta que escriban "por siempre".

Y entre todas las hojas, entre todos mis cuadernos nos encontré a nosotros. Encontré todos los momentos que habían sido olvidados, pero que nunca fueron perdonados. Y entonces... ¿Qué estamos esperando? ¿Que la noche se haga día y luego el día, noche? ¿Estamos eligiendo testigos?
Porque el cielo transparente podría darle a Dios una vista panorámica, pero la noche nos promete que en cada estrella hay un ángel que esta mirando enternecido, que luego comenzará a volar bajo el encanto y su estela de vida hará un trazo de estrella a estrella hasta formar un corazón.

¿Qué pasa si deja de latir? ¿Se marchita como una flor? ¿ Hace erupción como un volcán?
¿Y si dejáramos de pensar en mañana y viéramos donde estamos parados hoy?

Porque por mirar al cielo olvidamos por completo que nuestro desierto se hizo paraíso, y luego se fundió bajo el cemento... pero todo eso no importa, nunca importó...
 porque nuestros dedos, nuestras manos aún lo dicen... por siempre