Se comienza a cerrar un capítulo... ¿Cómo va a comenzar el nuevo?
Si desde niña se veía en el fondo del horizonte un cartel con todo aquello que un día iba a significar despedidas, abrazos, hasta luego, hasta siempre... Y hoy está aquí, a escasos 7 pasos de convertirse en casi una realidad.
Metas, objetivos, sueños, expectativas, ambiciones, FUTURO.
Es cómo si se volviera una palabra tan grande y pesada que le podría dar la vuelta al mundo, las preguntas, los temores, las inseguridades... ¿Que pasa con el presente? ¿Quien se preocupa de él?
Es un vuelo bajo, lleno de circunstancias, lleno de emociones, de oportunidades, de virar a izquierda o derecha, de dejar el nido, pero encontrar una ruta para poder volver a el sin perder rumbo, sin salir heridos, sin arriesgar parte de nosotros. Un camino que tomará forma y se volverá caligrama, describirá la esencia, tomará su forma y poco a poco se volverá poema... no uno de esos que se aprenden de memoria, sino de esos que se escriben del alma.
No habrá signos pare, no habrá instrucciones de manejos, es un tiempo, una caricia, algo efímero y otra cosa no tanto... los pasos serán historias que van a contar leyendas, que van a llamar a las musas a bailar, y a los caballeros a tenderles la mano a una princesa.
Esencia, que la persona tome con sus manos un poco de cemento para volverlo cristal, único, hermoso, propio. Que al ojo ajeno es una chatarra, y al tuyo el tesoro más preciado. Que sea una lucha, un abrir y cerrar de ojos, que encuentre siempre un nuevo inicio, o que sepa volver atrás cuando halla olvidado de donde nació el pasado. Que pueda pronunciar unos mil te quiero aguantando la respiración, y que aún así, no cueste trabajo hacerlo. Que brille, que flote, que se suspenda en el tiempo, que juegue con la brisa y pueda ser contada al resto del mundo.
El brillo de los ojos, las manos de un niño que se volvió adulto, la sonrisa de una niña que se ha convertido en una mujer. La próxima escena viene, pero el libreto no está escrito, a menos que toquemos la puerta en nuestros corazones... Lo mejor puede estar por venir, y lo mejor ya pasó, todos los días pueden ser lo mejor.
Hasta luego, hasta siempre, por siempre... si el resto fluye, todo podrá en algún momento volver a existir.
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sábado, 19 de noviembre de 2011
domingo, 13 de noviembre de 2011
Si todo llegase a ser perfecto
Hoy vi el amanecer. No habían dos tazas de café, no habían abrazos...
¿Basta compañía para sentir la magia?
Si la brisa me golpea la cara como un tambor, los pájaros cantan, y el dios de la vida comienza a aparecer bajo sus primeros haces de luz. Es cauteloso, sereno, paciente e imponente. Las cosquillas de un nuevo de día se meten bajo la piel, empiezan a correr por la sangre y chocan directo con el corazón. Aquí, sin mi taza de café y sin ti para compartirlo.
Ver amanecer, es como mirar las estrellas, son tan perfectas en su lejanía, tan cuidadosas, su existencia podría rasgar la nuestra, pero se mantienen a años luz de distancia, guardando el propio secreto del cosmos, dándole la oportunidad al hombre de creer en el infinito, en el "por siempre".
Creo que me he quedado sin palabras, perpleja ante algo tan natural como abrir y cerrar los ojos. Algo perfecto. Lo que por su cotidianidad se deja en el olvido del recuerdo, entre los "respira" y los "hoy es un nuevo día, hoy también puede ser perfecto". Perfecto... una palabra que se hace respetar, que se saborea, pero que parece cada vez más difícil de pronunciar. Mira, mira a tu alrededor, hay un cielo perfecto, sol perfecto, sueños perfectos, VIDA perfecta. Yo, tú y el resto caemos en el círculo de "nada es perfecto" pero no tenemos ningún problema de decir "nada es posible"... El humano perdió el empuje, perdió la emoción de ver la luna llena y saber que es más que un simple pedazo de roca, perdió la sensibilidad ante una pareja de niños que van de la mano, perdió el sentido de la dulzura y delicadeza que reflejan las flores, perdió la ingenuidad por lo que se engendra en un vientre, fruto de algo mucho más poderoso que una acción...
Hicimos caer millones de murallas para llamarnos personas, pero cada vez nos alejamos un poco más de ese adjetivo.
Cierra los ojos, tapa tus oídos, cierra la boca, tapa tus nariz, esconde tus manos, NUNCA vas a dejar de sentir. Tu corazón va a aumentar sus latidos cuando él este cerca, tus manos van a sudar, las mariposas encontrarán hogar en tu estómago. Déjalo fluir, porque si hay algo perfecto en este mundo, es la gracia y el don de tener sentimientos, ilusiones que nos muevan a cruzar montañas sólo para poder llegar a la cima y gritar al cielo el más poderoso de los "gracias por tener la perfección de vivir".
¿Basta compañía para sentir la magia?
Si la brisa me golpea la cara como un tambor, los pájaros cantan, y el dios de la vida comienza a aparecer bajo sus primeros haces de luz. Es cauteloso, sereno, paciente e imponente. Las cosquillas de un nuevo de día se meten bajo la piel, empiezan a correr por la sangre y chocan directo con el corazón. Aquí, sin mi taza de café y sin ti para compartirlo.
Ver amanecer, es como mirar las estrellas, son tan perfectas en su lejanía, tan cuidadosas, su existencia podría rasgar la nuestra, pero se mantienen a años luz de distancia, guardando el propio secreto del cosmos, dándole la oportunidad al hombre de creer en el infinito, en el "por siempre".
Creo que me he quedado sin palabras, perpleja ante algo tan natural como abrir y cerrar los ojos. Algo perfecto. Lo que por su cotidianidad se deja en el olvido del recuerdo, entre los "respira" y los "hoy es un nuevo día, hoy también puede ser perfecto". Perfecto... una palabra que se hace respetar, que se saborea, pero que parece cada vez más difícil de pronunciar. Mira, mira a tu alrededor, hay un cielo perfecto, sol perfecto, sueños perfectos, VIDA perfecta. Yo, tú y el resto caemos en el círculo de "nada es perfecto" pero no tenemos ningún problema de decir "nada es posible"... El humano perdió el empuje, perdió la emoción de ver la luna llena y saber que es más que un simple pedazo de roca, perdió la sensibilidad ante una pareja de niños que van de la mano, perdió el sentido de la dulzura y delicadeza que reflejan las flores, perdió la ingenuidad por lo que se engendra en un vientre, fruto de algo mucho más poderoso que una acción...
Hicimos caer millones de murallas para llamarnos personas, pero cada vez nos alejamos un poco más de ese adjetivo.
Cierra los ojos, tapa tus oídos, cierra la boca, tapa tus nariz, esconde tus manos, NUNCA vas a dejar de sentir. Tu corazón va a aumentar sus latidos cuando él este cerca, tus manos van a sudar, las mariposas encontrarán hogar en tu estómago. Déjalo fluir, porque si hay algo perfecto en este mundo, es la gracia y el don de tener sentimientos, ilusiones que nos muevan a cruzar montañas sólo para poder llegar a la cima y gritar al cielo el más poderoso de los "gracias por tener la perfección de vivir".
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