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Ovalle, IV Región, Chile

viernes, 24 de febrero de 2012

Los movimientos correctos.

No sé como empezar a dibujar un camino en medio de la nada, hay tantas direcciones, tantas opciones, tantas oportunidades para tomar, y tantas otras para perder...
Lo que sé, es que lejos de la ciudad hay más estrellas fugaces, más deseos que se hacen realidad, porque en medio de la nada el cielo está perfecto, retumba en su pureza, como si dejara las puertas abiertas para tomar un nuevo día y hacerlo propio.

¿Cuáles son los pasos para eclipsar las luces del tiempo? Porque si las luces de las calles se han ido, sobre nuestras cabezas se impone el inmenso infinito, reteniendo nuestras espaldas, acariciando nuestros rostros; entonces, si hay un apagón del tiempo, el presente sería suficiente para saborear cada uno de los granos de azúcar en la taza de café que prometimos compartir juntos.

Es como si en el fondo de todos los cajones de ropa hubiese siempre una carta oculta, con todos los instructivos necesarios para encontrar camino desde la nada a un corazón:
1.- Las palabras se las puede llevar el viento, las caricias quedan en la piel.
2.- Una flor es un detalle, un beso es una ocasión.
3.- Los chocolates no pueden endulzar tanto como el roce de los corazones.

Y bajo el mismo instructivo una hoja de papel arrugada, escrita con tinta, pero corrida con lágrimas, que repiten una otra y vez, "nunca dejé de intentar" hasta que en el último borde sale con negrita "cada lágrima es por todas las veces que dejé de hacerlo".

El toca discos ha tocado toda la noche, pero ninguna de sus melodías ha trasnochado con el corazón, es como bailar un tango sin pareja, la pasión se desvía por los talones, en una caída suicida hasta tocar el suelo. No hay miradas que se entrecruzan en los perfiles de cada violín, no hay manos que se tocan en los acordes de cada guitarra.

Despertar en medio de la nada, tendida sobre césped cubierto de rocío... ya no sería tan nada, ¿Cierto?
abrir los ojos, y sentir como el iris se vuelve una estela de reflejos de una lluvia de meteoritos, entender como los labios se tiñen rojos con la fuerza de las supernovas, traspasar el límite del tiempo y darte cuenta de lo estática que es la vida que estas viviendo, subir a un risco, gritar perdón, sin que sea difícil, viniendo del alma y que el eco lo esparza hasta los últimos confines del mundo.

Decir te quiero, y darte cuenta que estas dando todos los movimientos correctos...

"Gracias a la vida, que me ha dado tanto, 
me ha dado el sonido y el abecedario,
con el las palabras, que pienso y declaro,
madre, amigo, hermano y luz alumbrando
la ruta del alma del que estoy amando."
(Gracias a la vida - Violeta Parra)

sábado, 11 de febrero de 2012

Más yo que en primera persona.

Llevo 10 minutos viendo el guión y la hoja en blanco, y sigo con las dudas de si esta es la mejor forma para empezar a escribir algo nuevo, o simplemente empezar algo nuevo.
Como todo en la vida, nada se creara en un abrir y cerrar de ojos, nadie tocará la puerta a esta hora, ni hoy, ni mañana, ni pasado, ni el día que sigue... (no es casualidad haber mencionado ese día)

Y llevo poco más de 3 oraciones, y me doy cuenta de mi extraña necesidad de hablar en primera persona cuando no puedo ver la punta de mis zapatos, y cuando suena esa canción con la que me hablabas tú.
Luego me da una rabia nefasta de quedarme en blanco cuando recién estoy comenzando a saber las cosas que quiero decir... 

Quizás sería bonito ver como las estrellas se hicieran copos de nieve, y cayeran del infinito a la tierra trayendo un mensaje único para cada uno de sus habitantes, mientras que los otros se vuelvan todos los besos que se mandaron al aire y se perdieron en el camino a casa, pero hay ciertas cosas que no van a suceder a menos que cerremos los ojos y abramos las puertas de un mundo tan entusiasta como peligroso, llamado tímidamente "fantasía". Y es verdad, porque el choque entre dos meteoros, el corte entre el cielo y la tierra es más fácil de afrontar que la caída desde un sueño a la realidad.

Después me doy cuenta de las cosas que pasan por mi cabeza, de los recuerdos amargos en la boca, de algunas mentiras, y de algunas verdades que nunca encontré, cosas que nunca dije, el cajón con todas las cartas viejas, el librillo con todas las cosas que te quería contar, sí, aún está ahí, intacto, pero prefiero olvidarlo, reemplazarlo por azúcar, risas, gritos, palabras al viento que desataban quinientos nudos de garganta, que armaban rompecabezas del alma, que derrumbaban murallas y hacían mío el paisaje.

No es dejar de afrontar la vida, es dejar de pensar en el pasado como algo malo... ¿O estoy equivocada?
¿Cuántas veces tengo que repetir eso para sentir que estoy dando finiquito?

¿Qué estoy recordando realmente? Casas de muñecas, cajas de música, juguetes, peleas de mis padres, correr por la playa, aprender que perder a alguien querido no es dejar de verlo, es asumir que una etapa de la vida se acabó y que dentro de cada uno, nadie muere, sólo crece, sólo acompaña, sólo nos alimenta con todo lo que fue: correr por el pasto, tratar de captar todo lo que el mundo ofrece, llorar por cosas sin sentido, aprender a andar en bicicleta, tener heridas en las rodillas, jugar a ser princesa, aprender que las promesas aveces no son para siempre, crecer, entender el significado de "madurar", sentirse desplazada, sentirse sola, admirar la gente que hace cambios en tu vida, aprender a mirar el mundo de forma distinta, retener el hecho de que cada cosa mala, cada caída, cada sonrisa, cada momento inesperado, cada plan que no resultó, todas las personas que se han quedado en el camino, todas las que siguen, y todas las que están por llegar son los ingredientes necesarios para entender quien soy, quienes somos, que sin todas las veces que lloré nunca pude haber sabido que significaba que alguien viniera para hacerte reír a carcajadas, y sentirte mágica, libre

Esperar mucho de las personas es lo más humano del mundo, porque esa es su semilla, esa es su esencia, esa es la sensación que hace brotar al alma como un árbol dentro de las venas la esperanza, las ansias, el vértigo, las cosquillas en el estómago, las miradas, cada segundo que se detiene para luego volverse nada.

No es que mi mente no escuche a mi corazón, es que los latidos son lo suficientemente fuertes para dejar de escuchar el entorno, mientras que la razón sólo le da la mano y le dice "vamos a caminar".

domingo, 5 de febrero de 2012

Vívelo más lento, canta más rápido.

Bajo los encantos de las luces de colores, bajo la música retumbante de los parlantes, miles de historias de amor incompletas se escriben para bautizarlas con un principio, pero esconderlas sin final.

¿Y si la luna no cautiva sólo a los lobos? Porque su reflejo hace brillantina en tus ojos, y pareciera que cada respiro detuviera al mundo en un segundo y retuviera el tiempo, conjugándolo con un ilusión óptica más adictiva que cualquier droga que pudieras consumir. Lo sabes, pero te avergüenza reconocerlo en tus mejillas rosadas, prefieres que tus pestañas abaniquen las palabras hasta que se las lleve el viento, lejos, cerca, posiblemente hasta que otros ojos se las traguen.

Los dientes muerden la lengua, por cada vez que los labios pronunciaron "no" teniendo la oportunidad de dar un abrazador "SI" y cerrando millones de puertas y ventanas a inocentes momentos que sólo se iban a quedar en el cuerpo para siempre.

Luego todo se reduce a mirar el cielo, a poner las canciones de siempre, esperando que en alguno de los versos que se han escuchado millones de veces se encuentre alguna respuesta, una pista, una guía para saber si tomar las zapatillas, ponerse un abrigo y correr en la noche hacía aquello que sabes que está cerca, pero lejos, o sólo cerrar los ojos y pensar, "será mejor esperar a que sea espontaneo, a que sólo suceda".
Y todo esto mientras la cautelosa luz de la lámpara busca una forma de aprender a gritar "sólo hazlo"

Quizás las cosas serían más fáciles al sólo responder a los impulsos, o quizás no tanto...
Y me pregunto luego, si tomara las cartas del asunto, si corriera, ¿Tropezaría con eso... con ella... con él? ¿O terminaría sentada en una banca viendo a la gente pasar?
Quizás todos esperamos a que inesperadamente el techo comience a reflejar la verdad de todo lo que fluye dentro de nuestro corazón, dentro de nuestro cerebro, todo lo que repercuta en la imaginación y se asienta en el alma...
Y todo lo que callan los momentos, y todos los recuerdos del tiempo mejor que está por venir.

viernes, 3 de febrero de 2012

Retrato hasta los huesos

Multifacetica. Una sonrisa de oreja a oreja, no siempre, pero como cualquiera.
Sentimientos desesperados, momentos de desesperación, agitados bajo un halo de luz gigante que bajo una rotonda y la humanidad del mundo se hizo llamar sol.

Corre con las manos atadas de volantines, porque está lista para volar, el viento no manda, porque es diminuta pero tiene los pies pesados, y toma camino a su gusto, dejando sus huellas por el lugar que pase. Usa una trenza que podría enrollar su cuerpo, cada nudo es un recuerdo del pasado, que se entrelazan entre rizos platinados bajo el reflejo de su madre luna, que le regalo unos ojos tan grandes como pantallas, para hablar con el hombre sin tener que abrir su diminuta boca, para alabar el detalle sin tener que ensuciarlo con suspiros.

No puede tocar la tierra con las manos, porque cortar flores es un delirio que no se podría permitir, como si las rosas gritaran su nombre cuando su vestido se pilla en las espinas, como si las hojas acariciaran su rostro cuando se encarama en un árbol para ver a las estrellas nacer, difuminarse en su extraña e inmensa humanidad, difuminarse bajo los encantos de un sueño, y de un velo negro que se desgasta, al que llamaron noche.

Corre, no hay tiempo que la detenga, todas las estaciones son perfectas para poder conocer el mundo.
La nieve es fría, pero su espectáculo es impagable, la primavera florece bajo su cautela, mientras las flores saludan entre pétalos frescos que desean respirar, el sol resplandece sus ojos bajo toda su omnipotencia, y aunque tenga sed, el reflejo de agua en sus ojos bajo el brillo nunca se podrá apagar, las hojas caen anaranjadas, amarillas, hacen una manta cada vez que la tarde empieza a caer, hacen un sueño cada vez que crujen al dar una pisada al suelo.

¿Cuánto tiempo has estado caminando? ¿Cuántas huellas dejaste en el camino? ¿Cuántos amores calleron desvelados bajo el amanecer de tus ojos? ¿Cuántas veces dijiste "te quiero"? ¿Cuántas otras llegaste a decir te amo? ¿Cuántos momentos guardas bajo los nudos de tus cabellos? ¿Cuál es el beso que puedes indicar con el dedo índice? ¿Cuál es el mejor latido de tu corazón? ¿Cuales son las palabras que más te costaron pronunciar? ¿Cuántos siglos has esperado por ese momento? ¿Cómo fue la primera vez que te miraste en el espejo? ¿Cómo fue la primera vez que lograste reconocerte? ¿Cuántas lágrimas han de derramarse al suelo? ¿Cuántos sueños se mantienen flotando a la deriva?...


¿Cuántas emociones tienes empuñadas en tus manos, sin poder dejar salir?