Lo que sé, es que lejos de la ciudad hay más estrellas fugaces, más deseos que se hacen realidad, porque en medio de la nada el cielo está perfecto, retumba en su pureza, como si dejara las puertas abiertas para tomar un nuevo día y hacerlo propio.
¿Cuáles son los pasos para eclipsar las luces del tiempo? Porque si las luces de las calles se han ido, sobre nuestras cabezas se impone el inmenso infinito, reteniendo nuestras espaldas, acariciando nuestros rostros; entonces, si hay un apagón del tiempo, el presente sería suficiente para saborear cada uno de los granos de azúcar en la taza de café que prometimos compartir juntos.
Es como si en el fondo de todos los cajones de ropa hubiese siempre una carta oculta, con todos los instructivos necesarios para encontrar camino desde la nada a un corazón:
1.- Las palabras se las puede llevar el viento, las caricias quedan en la piel.
2.- Una flor es un detalle, un beso es una ocasión.
3.- Los chocolates no pueden endulzar tanto como el roce de los corazones.
Y bajo el mismo instructivo una hoja de papel arrugada, escrita con tinta, pero corrida con lágrimas, que repiten una otra y vez, "nunca dejé de intentar" hasta que en el último borde sale con negrita "cada lágrima es por todas las veces que dejé de hacerlo".
El toca discos ha tocado toda la noche, pero ninguna de sus melodías ha trasnochado con el corazón, es como bailar un tango sin pareja, la pasión se desvía por los talones, en una caída suicida hasta tocar el suelo. No hay miradas que se entrecruzan en los perfiles de cada violín, no hay manos que se tocan en los acordes de cada guitarra.
Despertar en medio de la nada, tendida sobre césped cubierto de rocío... ya no sería tan nada, ¿Cierto?
abrir los ojos, y sentir como el iris se vuelve una estela de reflejos de una lluvia de meteoritos, entender como los labios se tiñen rojos con la fuerza de las supernovas, traspasar el límite del tiempo y darte cuenta de lo estática que es la vida que estas viviendo, subir a un risco, gritar perdón, sin que sea difícil, viniendo del alma y que el eco lo esparza hasta los últimos confines del mundo.
Decir te quiero, y darte cuenta que estas dando todos los movimientos correctos...
"Gracias a la vida, que me ha dado tanto,
me ha dado el sonido y el abecedario,
con el las palabras, que pienso y declaro,
madre, amigo, hermano y luz alumbrando
la ruta del alma del que estoy amando."
(Gracias a la vida - Violeta Parra)