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Ovalle, IV Región, Chile

martes, 29 de mayo de 2012

La posibilidad de encontrarnos en el centro de la tierra

La danza de los espíritus jóvenes se alza frente a la noche y sus estrellas, la batalla eterna entre el hoy y el para siempre. Las murallas que ninguna guerra podría levantar, pero que alzadas bajo la paz, ningún corazón roto podría dejarle trizaduras...

Y desde pequeños nos enseñaron que el sol era impetuoso, que la luna era sagrada, que los siglos eran inalcanzables, que el tiempo nos limita, que el espacio físico es la realidad; pero al estar así, bajo el hechizo espeluznante de tus ojos, el tiempo se hace infinito, no sol cuidadoso, no hay luna vigilante, no hay entorno más que el del suelo en que se comienzan a sembrar las cenizas de nuestro pasado, que abonarán las semillas de nuestro futuro.

El invierno puede ser imprudente, el verano puede ser inclemente, y puede que todos los azotes de la humanidad hagan que el árbol tenga un tronco torcido...

¿Qué importa realmente la prepotencia de sus ramas? Mientras su fruto sea dulce, y sus flores benditas, es porque entonces nuestras manos siguen entrelazadas... creo que eso le basta al universo.


No creo perder el tiempo, creo en que cada paso divaga buscando un barandal donde sostenerse, y que si no lo encuentra, se aventura en conseguir un salto desde el suelo al cielo, para que lo acoja un ángel, y que le haga entender al hombre que tiene alas, sólo que es nuestro compromiso aprender a utilizarlas... aprender a coser un par de botones y plumas, aprender a ponernos zapatos de baile, y movernos al ritmo de nuestros entre tiempos, para que cada vez seamos más unificando los latidos de nuestro corazón, darle compás a la tierra, darle paz a su vientre, sanar sus heridas, devolverle la sangre esperanza que el carbón a quemado, que la tinta a robado. Darle al viento una canción para cantar, para que deje de profesar los confusos alaridos de todos los que quedaron atrás esperando comprender porque el hombre no llega a la cima caminando en línea recta, sino que en círculos, como un espiral.

Y si algún día lo descubro, prometo no contarte el secreto, porque cada palabra que está demás le cortará las raíces a ese árbol, porque cada minuto menos de experiencia es un año más de demora para el brote, porque cada caricia que se pierde en los sube y baja es una gota menos de lluvia para que podamos crecer.

domingo, 27 de mayo de 2012

Preguntas sin contestar.

¿Cuántas veces necesitas volar para demostrarle al mundo que todo es posible?
¿Cuántas veces necesitas hacer algo por los demás para darte cuenta que siempre fue todo por ti mismo?

Y si de verdad existieras

Y si, quisiera creer que es sólo una zancadilla...
Y si quisiera suponer que caí de cara al pasado, pero tuve la suficiente agilidad para levantarme rápido... ¿Y si hay algo en mi que prefiere quedarse en el suelo?

¿Hay alguien que realmente sepa que es ver los minutos pasar?
Esperar sentada a que un cuento de hadas aparezca de las rocas, y que la brisa cante una canción de cuna cada vez que creemos tener pesadillas.
He visto a la gente pasar, detenerse a saludar, ignorar, simpatizar, pero todos siguen sus caminos, igual que yo... pero ahí existe una órbita, que avanza conmigo.

Un cometa, se pierde en el tiempo, pero al volver a existir en nuestro presente, todo humano quiere ser participante del espectáculo que su movimiento genera, todos se enamoran de su fugacidad, de su distinción, de su entereza.

lunes, 21 de mayo de 2012

Entraña, Extraña

Es raro pensar en como la mente puede teletransportarse a través del tiempo, como las imágenes vuelan dentro de los recuerdos, como cada minuto parece correr, mientras cada hora se hace pasiva a dejarse ir.
La última vez que cerré mis ojos para mirar lo que sucedía dentro de cada uno de mis respiros, no supe cuanto demoraría en despertar, y fue tan extraño el reconocer que pese a todas las dimensiones que pudieran existir en el universo, yo me sentía tan cómoda en el vaivén de los pensamientos y la fastuosa realidad...

La mirada de niña sigue presente... pero, cada vez se hace más cuidadosa, más soñadora y más realista (suena muy incoherente, pero, fuera de todos los márgenes que determinan la cordura, para mi es algo fehaciente)

Y entre cada verso que resonaba en mi cabeza, las palabras estaban dando bote, los lugares dejaban una sombra, pero los suspiros eran una fuente inextinguible de todo lo que hace girar el mundo, esa luz de la vida, esas mariposas en el estómago, ese sendero que sabemos que va donde queremos, pero optamos por el más difícil... ¿Será que tenemos una tendencia innata a querer aprender?

Y es extraño, otra vez, es extraño como pensar que el tiempo puede hacer al cuerpo madurar, y a la mente subexistir como su alter-ego, y que cada vez que se complementan, es porque algo grande va a suceder, como si las estrellas fueran a colisionar, como si el universo se fuera a detener, como si del cielo bajará un pétalo, que tiene escrito lo que más quieres en este mundo.

No entiendo, me ahogó, nado, salvo, busco, encuentro, pierdo, gano, retrocedo, avanzo, pero nunca puedo borrar, ninguno de nosotros lo ha podido hacer... ¿Cómo cambiar esa historia?... es una pregunta estúpida, que si llevo poco tiempo con los pies sobre la tierra, y todo el otro tiempo en que mi mente se encuentra más allá de los lugares que con alas yo podría llegar, he aprendido que bajo todos los errores que se alojan en mi vientre, cada uno a subido por mis entrañas a ganar un pedazo de mi corazón, por diminuto que sea...

Entonces los segundos se hacen minutos, los minutos horas, y voy entendiendo que cada tropiezo se hace mío, y desde que se hace mío, se atesora, se vuelve experiencia, y se trata de cada uno, tomarlos, pasarlos al limpio en un cuaderno de recuerdos, y así, cada vez que volvamos a él no será mirado con dolor, no será mirado con vergüenza, si no con claridad, y la suficiente serenidad de que hoy, me paro erguida y camino en línea recta, gracias a todos esos pedacitos de mi corazón que han forjado mi persona y me han permitido dar pasos firmes en busca de los sueños que aún me faltan por cumplir.

viernes, 11 de mayo de 2012

Metafísica

"Los enamorados no pueden usar las leyes de Newton"

domingo, 6 de mayo de 2012

La ciencia que mueve una muñeca en su caja de música

No hay instancias, son condiciones... quizás son dialectos.
La memoria es tan frágil, siempre me lo repiten, mas no he alcanzado a calcular cada rincón en el que fluctúan versos, en los que puedo sentir suspiros, en los que se guardan sonrisas, en los que hay encajonados temores, en lo que se calla todo lo que debería ser el mundo...
Donde hay una bailarina, que no necesita ritmo para componer armonías con sus pies, solo necesita un poco de espacio, miradas en silencio, ojos cautivados por la quietud de sus pasos, de la facilidad que tiene para volar por los aires y llegar como una pluma a roce con el suelo, en vida con el corazón de la tierra, porque cada vez que posa sus pies en el suelo nace una conexión inexorable de su alma con el resto del mundo.
Entonces todas las veces que alguien cayó al suelo y aprendió de su caída se guardan en sus rodillas, para aterrizar con el equilibrio perfecto, sin dobleces en sus decisiones, sin tiempo de dudas, sin fantasmas del pasado.

Click, clock, bum, BAM!

Navegaría todos los mares por encontrarme en el centro de la tierra, aprendería en el camino como funcionan las alas, y podría tejer un par, aprender lo que nace sobre el cielo y hace destello de los sueños de los muchos que miran con ojos compasivos, buscando un amigo en una noche sin esperanza, tratando de contar un secreto en medio del bullicio de una fiesta donde se empezó a dar un paso en falso, y se transformó en la nueva verdad del camino...

Podría buscar un muro lo suficientemente grande para escribir la verdad de mi propia vida, todo lo que nace desde lo profundo y se expulsa con cada mirada, con cada sonrisa, con cada lágrima, porque como alguien me dijo alguna vez, "Las lágrimas son pedazos del alma que desean salir buscando luz, cuando sólo hay oscuridad." Y si lo pienso, creo que todo comienza a tener un sentido, pero no una explicación, porque si los arboles dieran flores en mitad del invierno nadie podría asegurar si la realidad se ha tergiversado, o si los sueños han logrado invadir nuestras vidas.

Aprendí a pestañear sin perder la mirada de un punto fijo, aprendí a soñar, no sólo dormida, también despierta, aprendí que el tiempo se puede detener, sólo basta un roce, que cuando vuelve a la normalidad ha avanzado el reloj en tantas millonésimas de segundo, que puedo visitar el futuro, antes de volver a poner los pies sobre la tierra.

Aprendí que para bailar ballet no se necesita técnica, sólo un par de recuerdos, unos tantos suspiros, una sonrisa, y un latido de corazón, para poder seguir en pie para cada melodía.

viernes, 4 de mayo de 2012

Metáforas que pretenden descubrir el mundo

¿Qué son todas aquellas cosas que aparecen cuando cierro mis ojos?
¿Qué significan todos esos fragmentos de tiempo que puedo tomar indiscriminadamente con mis manos?
¿Qué son todas esas figuras que me envuelven?

La habitación se aleja de mi, y el cuerpo flota bajo un hechizo que pareciera hacer estático el tiempo, mientras que la música da la idea de que a cada segundo florece un latido, y que una parte del cuerpo se estremece con el momento en que los pensamientos hacen intersección con el sonido, dando razón al mundo para dejar de existir y mantener la atmósfera, el encanto, el susurro, las palabras, los latidos, los pétalos que caen desde el cielo como lluvia de temporal, acarician, cuidan, marcan...

No importa que sean extrañas, suben como hormigas, generan el mismo cosquilleo, hacen caer las mismas lágrimas, hacen levantar la mirada al cielo, esbozar una sonrisa, pintar el arco-iris, naciendo desde una mente soñadora, llena de esperanzas, hasta el punto donde maktub se escribe en el cielo y hace sombra en el suelo, donde está él. Sin caballo blanco, sin castillo, sin cuentos de hadas, pero con la paciencia para entender que el camino es largo y es fácil de perder rastro... él está ahí sabiendo que bajo el anhelo de la luna, encontraremos las huellas que una gitana dejó en el camino prometiendo a Dios que iba a llegar al cielo... las mismas sospechas de los amantes que se ocultaron alguna vez en el bosque, sin entender como responder al frío de la realidad.

¿Cuántas puertas he abierto? ¿Cuántas ventanas cerré?

Y entre cada pestañeo se asoma un deseo de que cada punto florezca y se haga puro, mientras que las estrellas parecen expectantes al momento que ello suceda, su luz infinita no se apagará, a menos que el destello de una noche pasional pierda el control de los cuerdos que jugaban a la locura. Sus corazones se funden en un poema que se guarda en el lápiz de una mente maestra, luego de que las palabras pudieran ser deformadas para volverse tan fuertes como para despertar a un enfermo que está en coma, y curarme a ti y a mi de este insomnio de sentimientos, de la encrucijada de nuestros momentos, del eclipse de cada abrazo y cada beso, que prometió detener el reloj. Que prometió retornar la eternidad a sus dueños, para que nunca hubiera que decir, "no existe el felices por siempre"