Estoy de vuelta allí, supongo que en el tiempo menos preciso, porque así es, las cosas a veces pasan en el momento incorrento... pero para eso somos conscientes, ¿no? Volverlo parte de nuestro sendero es crecer, retomar rutas, establecer peldaños...
Pareciera como si todas las conversaciones que omití ahora fueran tan necesarias, porque eres un desconocido, sin embargo siento la necesidad de contarte los secretos, porque es mi forma de volverme vacía y moldear los sentimientos hasta sentirlos en el borde de la adrenalina, donde mis palabras no son los suficientemente fuertes para opacar el resplandor de las ideas, los latidos de mi corazón. No sé si retomar la idea de darte el placer de introducirme a mi misma en la necesidad de compartir.
Cómo decirlo, porque la desnudez no ha sido suficiente para sentir frío, es como si hubiera una estela de sensaciones recubriendo cada parte insana del cuerpo, cada brisa rebota, y se siente como si no hubiera tacto... eso hace al mundo tan grande, no sentir... como si fuese posible...
Te percataste de que en todo este tiempo, porque ha sido bastante, nunca supiste nada en verdad, nunca fue paz o euforia, nunca fue algo, solo dejaste las cosas pasar esperando que las memorias te dijeran que llevabas la más gratas de las vidas. Pero, en serio, yo reconozco algunas tan brillantes, que alguna vez me hicieron soñar que se convertirían en estrellas en el cielo, que se guardarían para mi todas las noches, por si las necesitaba cuando tuviera ganas de llorar. Son reales, son las lineas de mis manos, lo continua que es mi mirada.
Estoy pensando, estoy pensando demasiado. El problema, no estoy pensando las cosas correctas, la presión se acumula, el mundo da vueltas; no estoy haciendo las cosas correctas...
No quiero perder mi propio juego, porque sería bastante... yo creo que cualquiera podría entenderlo, pero mis jugadas se estan demorando demasiado, los rivales no tienen esa paciencia, supongo que esa es su función, ser desafíos, muchos de los que estoy dejando de lado.
Vomité muchos pensamientos, pero nada de decisión; y eso me deja en la misma posición, la misma desde mucho tiempo. Pero la sonrisa en mi boca seguirá intacta, porque pese a todo, siempre será la primera forma de empezar a cambiar las cosas.
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sábado, 20 de julio de 2013
miércoles, 3 de julio de 2013
Gotas que danzan, el plan siniestro.
Bailarina de cinta gris, jugamos a hacer arte de nuestros cuerpos, alimentar el alma en cada salto desequilibrado. Giré un montón de veces sobre la punta de mis pies, alcé mis brazos procurando convertirlos en alas para poder volar...
Caminé bajo la lluvia un montón de segundos, trate de encontrar respuestas en las hojas que iban sucumbiendo bajo el bombardeo persistente de las nubes, y la sensación de convertirme en una más se volvió extremadamente abrazadora, y desde entonces, no puedo evitar cerrar mi paraguas cada vez que Dios se pone a llorar.
¿Cómo explicarte la sensación? ¿Cómo hacer para que te enamores del sonido, como yo?
Las palabras nunca van a hacer perfectas, lo he sabido desde hace tiempo, porque nunca hilan de manera coherente todo lo que flota dentro de las venas, porque las cosquillas y las mariposas van agrumando las frases entre las cuerdas vocales y se les hace imposible salir... Es más fácil mirar, me dijeron una vez, pero ¿Cómo hacer para que entiendas todo lo que quiere decir? ¿Cómo lo hago para ver lo que intentas decir también?
Las palabras nunca van a ser perfectas, pero, ¿Y los movimientos?
La estática me domina bajo cada circunstancia, para romper el mecanicismo de los momentos es necesario que exista ese quiebre fatal, fatal para nuestra mala suerte, espléndido para el ejercer de los latidos de nuestros corazones.
Pretendí entender el contexto de los tiempos, leer el lenguaje de los movimientos, jugué a que también eran perfectos, y tal como el exceso de práctica desgasta los zapatos de todas las bailarinas, caduqué los significados de cada intención, los de cada encuentro, los de cada palabra y caricia.
Y luego vuelvo a la idea del tierno experimento, no romperé la estática, dejaré que me alimente hasta volverme poderosa... frágil, pero poderosa. Y mientras las constelaciones se alimentan de los deseos exuberantes de cada habitante con zapatos animados, mi estrella se deslumbra bajo el crecimiento constante de las ideas entrecruzadas, se alimenta de tiempo esperando para estallar... Y mientras la tierra no sospecha de su colapso, yo aguanto para que tu caigas en mi vil plan.
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