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Ovalle, IV Región, Chile

jueves, 13 de diciembre de 2012

Margaritas y Perjurios.

Margaritas para las madrugadas, me hes imposible mentir.
La realización de cada latido se me hace tan ajena como fijarme el punto donde empecé y donde estoy hoy, entender como cada "clock" se ha transformado más que una transición exacta de tiempo, sino en una multitud de sueños, trofeos, gritos y tragedias acopladas en el borde de la garganta durante la dicha y desdicha de cada ciclo.

Pies desnudos, pero el rostro nunca despejado... ¿Es ese el error?

Y bajo mis cimientos sé que se espera un volcánico momento, naciendo en el fondo de mi alma, guardado como tesoro de un pirata a medio perder en el medio del océano, un siglo perdido bajo las arenas del desierto y fuera de mi sumisa sonrisa. Las palabras que se escapan al resplandor de mis ojos en un amanecer, más sincero que el eclipse de los mismos cuando se escapa el sol.

He sentido al pensamiento apropiarse de la sangre que corre por mis venas, por momentos detener el locomotor de vida y hacerme sentir el frío de la lejanía, como si pudiera inocentemente contar cada paso desde hoy hacía mañana, desde ti hacia mi, desde la tierra al paraíso; y es tan momentáneo que cuando lo percibo, entiendo que la ceguera no ha dejado ver el puente que hace cada uno de esos pensamientos para unir todo lo anterior.

No es tiempo para bajar los brazos, NO! no! no! NO!
Y si entre medias estrategias mi mente queda en blanco, no habrá estruendos necesarios para desnudar mi sueños a mis fracasos, es una cima, un estruendo, una carrera con una meta aparentemente lejana, pero tan alcanzable. Soy yo, es el espejo, y toda la electricidad que rebota en el espacio entre mi figura y reflejo.

No es descriptible, es una apuesta, es mi actitud, mi madurez, es tiempo, siempre lo ha sido.
Cada avance es uno menos, cada lágrima es un futuro triunfo, cada caída es una mano para levantarse más cerca del final, cada triunfo es un gusto a poco, cada pérdida es el anhelo de correr más rápido a ello.

La verdad que traspasa cada instante y vuelve efímero el cemento, la piel dorada del viento, pidiendo a gritos que sea expulsado cada roce, cada mirada. 
Perjurios para madrugada, los que he de repetir cada vez que se entrevea una piedra titulada "date por vencida".

domingo, 7 de octubre de 2012

Se encuentra en ..., a las ...

Parada en el medio del tiempo, sobrelleva la vida que sus ojos parpadean en cada instante, es como un roce, el que aparenta haber dejado marcas, el que deja el aroma a pasado, pero te tatúa todas las inquietudes del futuro...

Parada en el medio del espacio, con un quitasol para los puntos finales, que están cayendo a cada instante del cielo, y aunque trate con todos sus esfuerzos, sabe que más de alguno hará lunares en su cuerpo que quedaran allí para toda la vida, esperando su suerte, negociando su desnudez.

Parada en el medio del sol y de la luna, tratando de hacerlos amigos, esperando que la noche sea lo suficientemente brillante para que la invite a pasear, y pueda descifrar en las estrellas esas palabras que la noche anterior le dijeron a la cara, esas que impactan, esas que toman boleto a los pulmones, generan un suspiro, y luego comienzan a pagar alquiler para alojarse en el medio del corazón.

martes, 28 de agosto de 2012

Mala conducción

¿Por qué invade?
Necesito un retrovisor, necesito darme cuenta si voy en reversa, o es que prefiero moverme hacía los costados antes de ir hacia adelante.

jueves, 23 de agosto de 2012

Hasta siempre, pequeño trazo de lo que siempre fui.

Cuando las cumbres prometan caer, yo sabré que mi camino al cielo es infinito. Yo sé que no pretendo descubrir las palabras que fueron arrojadas por el inodoro en cada rincón de las habitaciones, en cada susurro de un muro desgastado por el tiempo en una calle a medio concurrir, pero hay unas cuantas de ellas que no alcancé a definir en mi pecho antes de dejarlas ir, y quedaron colgadas a medio corazón del tiempo, como sujetando las manillas de un reloj en un tiempo ausente, donde las personas siguen caminando pero sus miradas no encuentran el suelo donde pisan. Es curioso entenderlo después de tantos prejuicios, tantas dudas, tantas sonrisas.

¿Cuántas veces sacamos brillo a las botas favoritas para ir a caminar sobre el barro?

Jugué a las adivinanzas buscando ser el triunfador, la reina de corazones, mientras me volví la espada de los abruptos, y cada hoja que caía en mis arboledas cortaba el aire y no me dejaba respirar, podía correr siendo libre, pero las etiquetas de la ropa picaban lo suficiente para detenerme y de la nada cambiar el rumbo y la tripulación de mi viaje. Sin embargo, aquí estoy, entre sonetos cantados y bailados, esperando que la lluvia no se detenga, porque sé que su sonido es el único que puede decirle al alma que el sol siempre volverá a brillar.

¿Cuántas estrellas fugaces inventamos para todos nuestros sueños?

Reímos muchas veces buscando excusas para hacernos los desentendidos, tratar de cubrir la espalda de la verdad grabada en cada latido y suspiro, la frente, el estómago, todos los sentidos dirigidos al centro de la tierra, haciendo esperar a la gravedad para que dejara tranquila a la mente, "déjala volar", "déjala hacerme sentir viva", y mágicamente el sentimiento se hacía real, crecía, se engendraba en nuestras gargantas  desataba todos los nudos que provocaba la acumulación excesiva de confesiones, de sentimientos, de vergüenzas y de rabias.

Desataste el grito más fuerte sobre la tierra, y su eco trajo de vuelta todas las fotos de la infancia, todos los aviones de papel y cada paso que no diste, pero que no te permitió caer. Hoy es así, estatua de plata, noble, serena, pero con los mismos ojos vidriosos que te conocí en el espejo, con la misma sonrisa inocente, con las mismas anécdotas, con los mismos sueños que creaban una escalera al sol, donde se acurrucaban y germinaban, creando la meta que hoy propusiste correr a tiempo...

Los jueces no son nada, los testigos, los rostros, las siluetas, siempre han de estar ahí, nunca han de tener las mismas formas, el palacio nunca dejará los pilares caer, ellos siempre serán los mismos. Sé que lo haré bien, tú también, después de todo, todo creció dentro de uno mismo, para hacernos capaces de lograrlo, sólo basta ser lo suficientemente valientes para enfrentarlo y no darlo por hecho.

domingo, 15 de julio de 2012

De la Nada y Otro Viento

Cada minuto se hace ínfimo, sentada en el borde de la nada, mirando el centro del vacío, esperando el retroceso del viento al polo en que se guardan las palabras que nunca se dijeron, esas que significan más que cualquier cosa que se pudiera pronunciar, esas que valen tanto como el sentir el palpitar de otro corazón.

Podría cerrar los ojos por un millón de años y despertar exactamente en el mismo lugar, sin comprender el frío que significa a mis pies el hacerlos caminar desnudos por el sendero de las instancias, y es que, por más que trate, no logro comprender como el cemento y la tierra se mantienen congelados en medio del desierto...


domingo, 8 de julio de 2012

Pequeña

Y es ahora cuando entiendo que todas las piedras que logré sacar del camino, hicieron crecer mi fuerza, mi carácter, mi sabiduría, pero ninguna ha podido hacer crecer por completo todavía a mi corazón.

jueves, 5 de julio de 2012

Cinco Sentidos

Entre la frontera de mi pecho y mi cintura el tiempo se ha detenido, se expulsado el latir de cinco tiempos, lo corazones de cada parte fundamental de mi; pensar, respirar, mover, sentir, latir.

Y entre las trincheras de los recuerdos se ha desatado una guerra entre la experiencia y la curiosidad, que se miran con recelo mientras el sueño los sienta en una sola mesa a discutir sobre lo bello del clima, el sol está fijo, las huellas en las paredes son grietas eternas, sin dudas, sin temores, aparecen bajo el reflejo de las nubes, mientras que la estatua de todos los buenos modales no puede pestañear, porque la adrenalina está cubriendo su boca, quiere darle un beso, pero el campo magnético entre ellas nunca permitirá que se acerquen, nunca podrá existir un roce en sus sentimientos.

Las palabras en el límite del trecho se convierten en tatuajes, están ahí, escritos con tinta de vida, esperando a ser exhibidos al mundo en el vaivén de las emociones, cuando el columpio aguante a dos personas, cuando el viento sea lo suficientemente fuerte para balancearlos hasta la luna, donde perderán la gravedad de sus miedos, y el medio será mucho más fructífero que las excusas.

Por hoy no queda más que rozar las marcas de los suspiros hasta caer dormida y entender que bajo ese hechizo el mundo parece girar un poco más rápido, y la hiedra despeja el camino a el cielo.

Manual del colapso

Extrañamente me encuentro sobre el momento en el que te das cuenta de que el mundo no puedo deformarse por sí mismo, que eres tu quien debe aprender a moldearlo, a moldearte, luego vienen todos los pensamientos obvios y evidentes... Todo sería distinto si... Todo sería más fácil si...

Manual para el cambio de la concepción del mundo:
1.- Formatear por completo su cerebro.
2.- Misión imposible, aborte antes de generar el colapso.

Creo que lo único que puedo asegurar, es que, manteniendo todas las cosas como están, es seguir el camino de tierra, teniendo la carretera al lado, pero a este punto... ¿Importa realmente?
¿Es necesario pertenecer al medio? 

Preferiré seguir siendo un pez de color nadando en océanos de agua fría.

miércoles, 27 de junio de 2012

Volar

Y cuando todo esté oscuro, prometo que un soplo encenderá las velas necesarias para encontrar una pista donde volver a volar.

lunes, 25 de junio de 2012

Historia del tiempo

Luciérnaga, un brillo en medio de la estela, manto tierra, susurro, escalofríos, palabras a la deriva.

No pretendas que el tiempo va más lento o más rápido, sólo escóndelo en un cajón, que las semillas de la vida se escondan bajo las pestañas no es un misterio, lo que lo convierte en un enigma es descubrir que fruto bajarán al mundo algún día.

No cierres tanto los ojos, no los ocultes al mundo, bajo las miles de estrellas que custodian tus pasajes sobre le difusa verdad del destino, experimenta la paciencia del vientre de la órbita de los corazones, las sílabas del viento, las canciones de las montañas. Y mientras el sol trata de hacer espejo de tu mundo en un eclipse contra tu mirada tu bajas la cabeza por miedo a que la colisión entre los asteroides de tus respiros te muevan cinco centímetros más lejos de lo que deseas estar de una persona en todo el planeta.

Y cada movimiento genera una onda sonora imperceptible a aquellos insensibles de piel, mientras que los soñadores están atentos a la canción, pero no tienen voz suficiente como para dejarla salir, es el colapso de los sistemas, el estándar de la locura, un agujero negro que consume la oscuridad y quema los recuerdos de las mentes dolidas, una luz que brilla más allá del infinito, que retuerce la realidad para volverla un arco iris del que cualquiera podría resbalar y caer en el paraíso.

Es cada deseo vuelto ceniza, que se esparce en el aire, se respira y se vuelve un poema de latidos, de sensaciones, de cosquilleo, las mariposas que nunca pensaron volar dentro de mi, la cristalina agua que lavó los cabellos del principio y los convirtió en final, con cierre de oro, adornando al viento con una corona de plata y al cielo con broche de oro.

La noche se hizo un vestido de tela y cosió entre cada uno de sus respiros un foco en el tiempo, un tartamudeo a la esperanza, una cascada fugaz de sinsentidos en el haz de la vida y la muerte, la palabra perfecta en el centro de la tierra, que está esperando el para siempre que divaga justo en el vientre del bendito roce entre los sueños de la sirena y el marinero.

jueves, 21 de junio de 2012

Cortos de respiro.

Cada vez que ocurre un quiebre los latidos de mi corazón necesitan días y semanas para poder volver a su ritmo pasivo, pero aún así, nunca lo recuperará del todo, y entre todas las palabras bonitas, entre un par de papeles escribiré tu nombre, los guardaré en un bolsillo y esperaran allí hasta que el azar de recogerlos me saque una sonrisa, un brillo en los ojos, y un suspiro de esperanza a que pronto vienes por algo mejor.

domingo, 17 de junio de 2012

Kaboom!

He detonado mil veces palabras presionadas, susurro al vacío y gritos en canción.

viernes, 15 de junio de 2012

Estamos aquí, bajo la paz del viento.

Sabes que estoy aquí, sabes que cada minuto que roza la locura es un segundo que el mundo se pone de cabeza, te hace bajar hasta las manos los sentimientos y luego comprendes porque el viento es tan frío, porque el sol es tan cálido...

Desde el vientre de un pétalo cae una lagrima concisa, pero no tengas miedo, no esperes con quebranto la explosión que producirá cuando llegué a ras de suelo, porque estoy aquí, y antes de que termine de dibujar un firmamento por tus mejillas procuraré guardarlas en un bolsillo hasta el para siempre, no sé si es útil, pero puedo decir que creo que cada gota puede convertirse en jarabe, y que entre más dulce sepan, más fácil será entender como las sonrisas son engendradas en la boca, como cada paso delgado se transforma en una roca sólida, en una casa frente al mar, en el reflejo de todas las cosas que quisiste y que sabes que siempre podrás hacer realidad.

Estoy aquí, siempre lo he estado, pero no he perdido mi tiempo entre las sombríos recuerdos, les prendí velas, y ahora son la luz que guía en camino, en caso de perderme, siempre aparecer de manera efervescente en mis ojos, iluminando las pupilas, moviendo el suelo, volviéndome con un montón de cuerdas al origen, volviendo la cuerda floja en un puente de hierro.

Han retumbado las guitarras, ha florecido el encanto de las cuatro estaciones, y aquí, cielo, mar, quebranto; sol, luna y poesía. Los ángeles no pierden el ritmo, las estrellas no cansan de esperar bajo el ritmo de los astros, bailan, giran, relevan, bullen, resplandecen ante cada milagro que enciendo los corazones bajo el anhelo de la tierra, se vuelven fugaces bajo todas las metas que se volvieron realidad, y con la fuerza de la vida se vuelven esperanza para un par de viajantes perdidos en el medio de la nada.

Sé que estas aquí, y en cada línea de mi cara y manos internalizó todos aquellos que siempre estuvieron, todos los que dejé ir, todas las miradas confusas que buscaban a alguien como tú, alguien como yo, alguien como el cielo, alguien como la noche, un refugio, un silencio, un amparo, un minuto en que los asteroides colindaran con las emociones, una vida en que cada pensamiento fuera una aurora boreal, para que el espectáculo inspirara a aquellos de los ojos vacíos, para que el tiempo se volviera un pañuelo que dejó caer una señorita, para que un hombre misterioso la pudiera seducir.

miércoles, 13 de junio de 2012

Pasos a la izquierda, en punta. (2011)

Hace tiempo que no sé como empezar, pero sé como terminar. Nunca rompí latidos, porque si quiero, quiero a línea continua, nada de intervalos. Son demasiado enredados, muy inconsecuentes, algo dolorosos y de vez en cuando, saltando entre raya y raya no medimos las distancias y quedamos en medio de un si, no, tal vez, mañana. Sin saber nada de derecha, izquierda, frente ni atrás, sólo saber que en algún momento hubo algo que hoy es una luz parpadeante que no alumbra ningún camino.

Si mi corazón es de verdad... ¿Por qué he de envenenarlo con algo que no es tan verdadero?

No sé si es tomarse las cosas muy a pecho, pero cuando se trata de pasar por las manos algo tan delicado como una fotografía nos preocupamos de que no queden las huellas marcadas. No quiero nada sublime, ni utópico, ni extremadamente maravilloso... ¿Qué tal algo real? Simple, concreto... PURO.

No hay necesidad de aguardar como princesa, yo quiero salir hasta después de medianoche. Pero las señoritas terminan en casa, terminan con los tacones puestos, y con los recuerdos de quien rozó, quien marcó o quien simplemente fue inesperado, no con una difusa imagen de quién pretendió ser un esquema de príncipe azul.

Y esto es una vuelta a la "cuerda floja", Estamos a un lado, y al otro, la línea continúa tiene obstáculos, y hasta aveces tú los levantas, otras veces soy yo la que lo hace, pero caer es algo humano y aprender también.

martes, 12 de junio de 2012

Tormenta entre los dedos

Sensaciones nitidas, claras como lo que se respira de los versos.
No entiendo como ocurre, como fluye, como nace la tormenta y termina en arcoiris.

zón

Desde lo más infantil guardado en mis entrañas, hasta cada certero surco en mis huellas dactilares se proyecta la misma voz, la misma mirada, el mismo sentimiento que las rocas esconden bajo su caparazón.


viernes, 1 de junio de 2012

Ha vuelto.

Hay algo que hace que lo innecesario se haga imperioso, y es extraño, porque es una sensación que se guarda en el pecho, y que entre cada suspiro trata de encontrar la manera de hacerlo salir...

Muchas veces prefiero dejar todo esto a cortas palabras, para no tener que darle tanta importancia, aunque sé que está allí, esperando su momento de gloria, buscando, olfateando, dándose gusto de las sensaciones, aprendiendo el ritmo de mi corazón.

Y mientras se mantenga conmigo voy a estar buscando, esperando, convenciéndome de las cosas que contradicen las hojas de un viejo cuaderno al que llamo "manual", y que escribí con cada una de las palabras que llegaron como bala al tiempo, y como pluma mientras caía en el entender en por qué de las cosas.

martes, 29 de mayo de 2012

La posibilidad de encontrarnos en el centro de la tierra

La danza de los espíritus jóvenes se alza frente a la noche y sus estrellas, la batalla eterna entre el hoy y el para siempre. Las murallas que ninguna guerra podría levantar, pero que alzadas bajo la paz, ningún corazón roto podría dejarle trizaduras...

Y desde pequeños nos enseñaron que el sol era impetuoso, que la luna era sagrada, que los siglos eran inalcanzables, que el tiempo nos limita, que el espacio físico es la realidad; pero al estar así, bajo el hechizo espeluznante de tus ojos, el tiempo se hace infinito, no sol cuidadoso, no hay luna vigilante, no hay entorno más que el del suelo en que se comienzan a sembrar las cenizas de nuestro pasado, que abonarán las semillas de nuestro futuro.

El invierno puede ser imprudente, el verano puede ser inclemente, y puede que todos los azotes de la humanidad hagan que el árbol tenga un tronco torcido...

¿Qué importa realmente la prepotencia de sus ramas? Mientras su fruto sea dulce, y sus flores benditas, es porque entonces nuestras manos siguen entrelazadas... creo que eso le basta al universo.


No creo perder el tiempo, creo en que cada paso divaga buscando un barandal donde sostenerse, y que si no lo encuentra, se aventura en conseguir un salto desde el suelo al cielo, para que lo acoja un ángel, y que le haga entender al hombre que tiene alas, sólo que es nuestro compromiso aprender a utilizarlas... aprender a coser un par de botones y plumas, aprender a ponernos zapatos de baile, y movernos al ritmo de nuestros entre tiempos, para que cada vez seamos más unificando los latidos de nuestro corazón, darle compás a la tierra, darle paz a su vientre, sanar sus heridas, devolverle la sangre esperanza que el carbón a quemado, que la tinta a robado. Darle al viento una canción para cantar, para que deje de profesar los confusos alaridos de todos los que quedaron atrás esperando comprender porque el hombre no llega a la cima caminando en línea recta, sino que en círculos, como un espiral.

Y si algún día lo descubro, prometo no contarte el secreto, porque cada palabra que está demás le cortará las raíces a ese árbol, porque cada minuto menos de experiencia es un año más de demora para el brote, porque cada caricia que se pierde en los sube y baja es una gota menos de lluvia para que podamos crecer.

domingo, 27 de mayo de 2012

Preguntas sin contestar.

¿Cuántas veces necesitas volar para demostrarle al mundo que todo es posible?
¿Cuántas veces necesitas hacer algo por los demás para darte cuenta que siempre fue todo por ti mismo?

Y si de verdad existieras

Y si, quisiera creer que es sólo una zancadilla...
Y si quisiera suponer que caí de cara al pasado, pero tuve la suficiente agilidad para levantarme rápido... ¿Y si hay algo en mi que prefiere quedarse en el suelo?

¿Hay alguien que realmente sepa que es ver los minutos pasar?
Esperar sentada a que un cuento de hadas aparezca de las rocas, y que la brisa cante una canción de cuna cada vez que creemos tener pesadillas.
He visto a la gente pasar, detenerse a saludar, ignorar, simpatizar, pero todos siguen sus caminos, igual que yo... pero ahí existe una órbita, que avanza conmigo.

Un cometa, se pierde en el tiempo, pero al volver a existir en nuestro presente, todo humano quiere ser participante del espectáculo que su movimiento genera, todos se enamoran de su fugacidad, de su distinción, de su entereza.

lunes, 21 de mayo de 2012

Entraña, Extraña

Es raro pensar en como la mente puede teletransportarse a través del tiempo, como las imágenes vuelan dentro de los recuerdos, como cada minuto parece correr, mientras cada hora se hace pasiva a dejarse ir.
La última vez que cerré mis ojos para mirar lo que sucedía dentro de cada uno de mis respiros, no supe cuanto demoraría en despertar, y fue tan extraño el reconocer que pese a todas las dimensiones que pudieran existir en el universo, yo me sentía tan cómoda en el vaivén de los pensamientos y la fastuosa realidad...

La mirada de niña sigue presente... pero, cada vez se hace más cuidadosa, más soñadora y más realista (suena muy incoherente, pero, fuera de todos los márgenes que determinan la cordura, para mi es algo fehaciente)

Y entre cada verso que resonaba en mi cabeza, las palabras estaban dando bote, los lugares dejaban una sombra, pero los suspiros eran una fuente inextinguible de todo lo que hace girar el mundo, esa luz de la vida, esas mariposas en el estómago, ese sendero que sabemos que va donde queremos, pero optamos por el más difícil... ¿Será que tenemos una tendencia innata a querer aprender?

Y es extraño, otra vez, es extraño como pensar que el tiempo puede hacer al cuerpo madurar, y a la mente subexistir como su alter-ego, y que cada vez que se complementan, es porque algo grande va a suceder, como si las estrellas fueran a colisionar, como si el universo se fuera a detener, como si del cielo bajará un pétalo, que tiene escrito lo que más quieres en este mundo.

No entiendo, me ahogó, nado, salvo, busco, encuentro, pierdo, gano, retrocedo, avanzo, pero nunca puedo borrar, ninguno de nosotros lo ha podido hacer... ¿Cómo cambiar esa historia?... es una pregunta estúpida, que si llevo poco tiempo con los pies sobre la tierra, y todo el otro tiempo en que mi mente se encuentra más allá de los lugares que con alas yo podría llegar, he aprendido que bajo todos los errores que se alojan en mi vientre, cada uno a subido por mis entrañas a ganar un pedazo de mi corazón, por diminuto que sea...

Entonces los segundos se hacen minutos, los minutos horas, y voy entendiendo que cada tropiezo se hace mío, y desde que se hace mío, se atesora, se vuelve experiencia, y se trata de cada uno, tomarlos, pasarlos al limpio en un cuaderno de recuerdos, y así, cada vez que volvamos a él no será mirado con dolor, no será mirado con vergüenza, si no con claridad, y la suficiente serenidad de que hoy, me paro erguida y camino en línea recta, gracias a todos esos pedacitos de mi corazón que han forjado mi persona y me han permitido dar pasos firmes en busca de los sueños que aún me faltan por cumplir.

viernes, 11 de mayo de 2012

Metafísica

"Los enamorados no pueden usar las leyes de Newton"

domingo, 6 de mayo de 2012

La ciencia que mueve una muñeca en su caja de música

No hay instancias, son condiciones... quizás son dialectos.
La memoria es tan frágil, siempre me lo repiten, mas no he alcanzado a calcular cada rincón en el que fluctúan versos, en los que puedo sentir suspiros, en los que se guardan sonrisas, en los que hay encajonados temores, en lo que se calla todo lo que debería ser el mundo...
Donde hay una bailarina, que no necesita ritmo para componer armonías con sus pies, solo necesita un poco de espacio, miradas en silencio, ojos cautivados por la quietud de sus pasos, de la facilidad que tiene para volar por los aires y llegar como una pluma a roce con el suelo, en vida con el corazón de la tierra, porque cada vez que posa sus pies en el suelo nace una conexión inexorable de su alma con el resto del mundo.
Entonces todas las veces que alguien cayó al suelo y aprendió de su caída se guardan en sus rodillas, para aterrizar con el equilibrio perfecto, sin dobleces en sus decisiones, sin tiempo de dudas, sin fantasmas del pasado.

Click, clock, bum, BAM!

Navegaría todos los mares por encontrarme en el centro de la tierra, aprendería en el camino como funcionan las alas, y podría tejer un par, aprender lo que nace sobre el cielo y hace destello de los sueños de los muchos que miran con ojos compasivos, buscando un amigo en una noche sin esperanza, tratando de contar un secreto en medio del bullicio de una fiesta donde se empezó a dar un paso en falso, y se transformó en la nueva verdad del camino...

Podría buscar un muro lo suficientemente grande para escribir la verdad de mi propia vida, todo lo que nace desde lo profundo y se expulsa con cada mirada, con cada sonrisa, con cada lágrima, porque como alguien me dijo alguna vez, "Las lágrimas son pedazos del alma que desean salir buscando luz, cuando sólo hay oscuridad." Y si lo pienso, creo que todo comienza a tener un sentido, pero no una explicación, porque si los arboles dieran flores en mitad del invierno nadie podría asegurar si la realidad se ha tergiversado, o si los sueños han logrado invadir nuestras vidas.

Aprendí a pestañear sin perder la mirada de un punto fijo, aprendí a soñar, no sólo dormida, también despierta, aprendí que el tiempo se puede detener, sólo basta un roce, que cuando vuelve a la normalidad ha avanzado el reloj en tantas millonésimas de segundo, que puedo visitar el futuro, antes de volver a poner los pies sobre la tierra.

Aprendí que para bailar ballet no se necesita técnica, sólo un par de recuerdos, unos tantos suspiros, una sonrisa, y un latido de corazón, para poder seguir en pie para cada melodía.

viernes, 4 de mayo de 2012

Metáforas que pretenden descubrir el mundo

¿Qué son todas aquellas cosas que aparecen cuando cierro mis ojos?
¿Qué significan todos esos fragmentos de tiempo que puedo tomar indiscriminadamente con mis manos?
¿Qué son todas esas figuras que me envuelven?

La habitación se aleja de mi, y el cuerpo flota bajo un hechizo que pareciera hacer estático el tiempo, mientras que la música da la idea de que a cada segundo florece un latido, y que una parte del cuerpo se estremece con el momento en que los pensamientos hacen intersección con el sonido, dando razón al mundo para dejar de existir y mantener la atmósfera, el encanto, el susurro, las palabras, los latidos, los pétalos que caen desde el cielo como lluvia de temporal, acarician, cuidan, marcan...

No importa que sean extrañas, suben como hormigas, generan el mismo cosquilleo, hacen caer las mismas lágrimas, hacen levantar la mirada al cielo, esbozar una sonrisa, pintar el arco-iris, naciendo desde una mente soñadora, llena de esperanzas, hasta el punto donde maktub se escribe en el cielo y hace sombra en el suelo, donde está él. Sin caballo blanco, sin castillo, sin cuentos de hadas, pero con la paciencia para entender que el camino es largo y es fácil de perder rastro... él está ahí sabiendo que bajo el anhelo de la luna, encontraremos las huellas que una gitana dejó en el camino prometiendo a Dios que iba a llegar al cielo... las mismas sospechas de los amantes que se ocultaron alguna vez en el bosque, sin entender como responder al frío de la realidad.

¿Cuántas puertas he abierto? ¿Cuántas ventanas cerré?

Y entre cada pestañeo se asoma un deseo de que cada punto florezca y se haga puro, mientras que las estrellas parecen expectantes al momento que ello suceda, su luz infinita no se apagará, a menos que el destello de una noche pasional pierda el control de los cuerdos que jugaban a la locura. Sus corazones se funden en un poema que se guarda en el lápiz de una mente maestra, luego de que las palabras pudieran ser deformadas para volverse tan fuertes como para despertar a un enfermo que está en coma, y curarme a ti y a mi de este insomnio de sentimientos, de la encrucijada de nuestros momentos, del eclipse de cada abrazo y cada beso, que prometió detener el reloj. Que prometió retornar la eternidad a sus dueños, para que nunca hubiera que decir, "no existe el felices por siempre"

miércoles, 25 de abril de 2012

No hay orden, no hay lugar

Soy pequeña dentro de un montón de gigantes, soy brillante entre un montón de concreto...
La verdad es que faltan, sobran, veo tantas caras conocidas, pero ninguna detiene su mirada al horizonte, es como si millones de canciones se cantarán para el suelo, y no para los corazones...
Miradas fijas, miradas pacientes, miradas tiernas, miradas inconclusas, pero ninguna alcanzable, nada que compatibilizar...

¿Cuántas veces fue golpeado el piso por pies con hambre de destino?

Porque se siente como si las miles de huellas marcadas en sus cimientos no tuvieran dirección alguna, y tengo miedo, tengo miedo de tomar un camino que no me lleve a ningún lado, tengo miedo a no poder gritar que soy libre, que soy pradera, que puedo volar sin tener la necesidad de pensar en que la tierra está jalando mis pies...

Tengo miedo de no poder gritar lo joven que soy.

Y si me detuviera en el medio de todo, se que pronto nada se detendría a preguntar si hay alguna pieza que no encaje dentro del mundo, siento tanto, pero hago tan poco, me detiene, no tiene la suficiente fuerza para empujarme a hacerlo, ¿Está mal? ¿Qué es lo que falta? ...


lunes, 16 de abril de 2012

La lluvia vendrá...

Por ahora son tiempo se sequía, cuando todas las palabras ruegan por salir, pero ninguna se atreve a saltar de la boca, ninguna quiere la adrenalina de saltar de un precipicio...
Ninguna quiere llegar a ras de suelo sin haber encontrado el fulgor de tus ojos, tus manos rozando las mías

sábado, 31 de marzo de 2012

vacío

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vacío
vacío
vacío
vacío
vacío
nunca supe porque, sólo tenía ganas de decirlo.

lunes, 26 de marzo de 2012

Apuntes de lo que falta, de lo viene, de lo que somos

No hay tiempo que no permita corregir lo imposible, y todo es como un redoble de tambores, así es cada segundo que resuena en mi reloj.
Y el mundo es tuyo, es mío, y está aquí, para todo, para nada, para cada paso que queramos dar con fuerza o con delicadeza, no es azar, es sentimiento y decisión, son las cosas que se interponen por el cristal, pero que no pueden opacar el detalle de cada movimiento del planeta bajo nuestros pies y sobre nuestros ojos.
Somos lo suficientemente fuertes para poder cruzar el arco iris, para poder tejer nubes, comprender que nunca dejamos de ser jóvenes, ni mucho menos niños, si no que la línea avanza, pero mantiene dentro de sí todo lo que alguna vez fue el inicio... por eso cuando lloras sólo necesitas a mamá, por eso cuando te enamoras basta un beso en la mejilla, por eso vuelas tan alto como las mariposas, sin tener tiempo para organizar las historias...

No sé cuantas cosas he dado, cuantas disculpas he pedido, cuantas mañanas he deseado correr, cuanto tiempo me he dado cuenta en que las cosas no vienen por ser sólo una idea, pero cada lucha tiene un comienzo, y al llegar a la meta, te das cuenta que aunque perdiste lo que pensabas que era el objetivo, ganaste algo mucho mejor, VIDA...

Los sueños se vuelven fluorescentes, los roces son palabras, las palabras son caricias, y las miradas son un puente electromagnético que puede repeler o atraer más fuerte que un imán. Tu, yo, él, nosotros, ellos, todos, nadie, el cielo es tocado con nuestras manos, y no sabemos por cuantas otras han pasado cuando lo hacemos, pero cada una es un saludo, un sigue adelante, que los finales siempre son felices cuando aprendes que la experiencia es el premio más importante que pudiste haber recibido, y que los sueños evolucionan, no cambian, no se pierden, no se reciclan... sólo toman desvíos, carreteras o pasajes.

Y gritar es más poderoso que una bomba nuclear, porque la erupción de sentimientos libera la energía necesaria para ver el sol más brillante. Gritar, saltar, sonreír, sentir que el centro del universo está a un sólo paso, y que todo se encargará de empujarte a él y sus infinitas estrellas de ensueño, como un perfecto tazón de cereal, como una sonrisa cruzada, como un encontrón de miradas que lo dice todo, como el viento que sopla devolviendo el aliento, como todas esas veces que levantaste la cabeza y dijiste "lo voy a volver a intentar".

domingo, 18 de marzo de 2012

El presente encontrará hogar

Mis pasos están siendo tan pequeños, y no entiendo porque...
Hay una necesidad innata de escapar del centro del mundo, mientras el suelo te empuja hacía el, mientras las lágrimas se hacen un camino entre las grietas de la tierra para llegar a su corazón y ver si el cielo quisiera llorar con él.
No hay momentos para esperar, pero tantos para volar, basta con cerrar los ojos y dejar escapar las alas que escondemos en lo más profundo del tiempo, cuando las cosas dejan de ser ciertas o falsas, cuando el reloj no existe, cuando tu mente y la mía no son distintas, cuando los corazones van a encontrar la manera de latir al mismo tiempo, cuando las distancias de la vida no son un referente para hacernos llamar seres con experiencia.
He puesto cada momento en disposición de cada cosa que creí cierta, luego una ola de palabras pudo derrumbarlo todo, y aquí estoy, no sé si a la deriva, no sé si a la mirada, no sé si en las alturas, o cayendo de un mundo que se quiebra igual que un lápiz, pero más parecido a como se quiebra una persona...

He tenido tantos días número uno, que no sé si existe realmente un principio para cada uno, ni tampoco finales, porque en realidad somos un círculo, el infinito no es suficiente como para comprenderlo, pero quién sea capaz de definir el mundo y sus infinitos puntos que se mueven desde las estrellas a la luna, es el mentiroso más grande del mundo.

Y entre flor y flor cada pétalo esconde una promesa que hizo el hombre, cada brisa esconde una canción de amor, y cada grano de tierra en el mundo es una gracia de vida, la ceniza del que calló en el intento de descifrar los secretos que esconde el sol bajo sus explosiones fugaces, bajo su calor que refugia a los amantes, y su brillo que hace resplandecer las miradas, justo en ese momento preciso en el que estás frente a mí.

No sé si el tiempo se acaba, no sé si el tiempo comienza, sólo sé que estoy aquí, y aún no se bien a donde debo ir.


jueves, 8 de marzo de 2012

Por para siempre.

Han sido momentos colosales...
Cruzamos un desierto con los pies descalzos, esperando que desaparecieran en la arena, que esfumarán el tiempo como un susurro, pero lo único que ganamos fueron tardes de sol cariño, lágrimas evaporadas, y miradas que dieron un giro al universo, abriendo una puerta en el medio de las dunas para escapar tomados de la mano, entrelazando los dedos hasta que escriban "por siempre".

Y entre todas las hojas, entre todos mis cuadernos nos encontré a nosotros. Encontré todos los momentos que habían sido olvidados, pero que nunca fueron perdonados. Y entonces... ¿Qué estamos esperando? ¿Que la noche se haga día y luego el día, noche? ¿Estamos eligiendo testigos?
Porque el cielo transparente podría darle a Dios una vista panorámica, pero la noche nos promete que en cada estrella hay un ángel que esta mirando enternecido, que luego comenzará a volar bajo el encanto y su estela de vida hará un trazo de estrella a estrella hasta formar un corazón.

¿Qué pasa si deja de latir? ¿Se marchita como una flor? ¿ Hace erupción como un volcán?
¿Y si dejáramos de pensar en mañana y viéramos donde estamos parados hoy?

Porque por mirar al cielo olvidamos por completo que nuestro desierto se hizo paraíso, y luego se fundió bajo el cemento... pero todo eso no importa, nunca importó...
 porque nuestros dedos, nuestras manos aún lo dicen... por siempre

viernes, 24 de febrero de 2012

Los movimientos correctos.

No sé como empezar a dibujar un camino en medio de la nada, hay tantas direcciones, tantas opciones, tantas oportunidades para tomar, y tantas otras para perder...
Lo que sé, es que lejos de la ciudad hay más estrellas fugaces, más deseos que se hacen realidad, porque en medio de la nada el cielo está perfecto, retumba en su pureza, como si dejara las puertas abiertas para tomar un nuevo día y hacerlo propio.

¿Cuáles son los pasos para eclipsar las luces del tiempo? Porque si las luces de las calles se han ido, sobre nuestras cabezas se impone el inmenso infinito, reteniendo nuestras espaldas, acariciando nuestros rostros; entonces, si hay un apagón del tiempo, el presente sería suficiente para saborear cada uno de los granos de azúcar en la taza de café que prometimos compartir juntos.

Es como si en el fondo de todos los cajones de ropa hubiese siempre una carta oculta, con todos los instructivos necesarios para encontrar camino desde la nada a un corazón:
1.- Las palabras se las puede llevar el viento, las caricias quedan en la piel.
2.- Una flor es un detalle, un beso es una ocasión.
3.- Los chocolates no pueden endulzar tanto como el roce de los corazones.

Y bajo el mismo instructivo una hoja de papel arrugada, escrita con tinta, pero corrida con lágrimas, que repiten una otra y vez, "nunca dejé de intentar" hasta que en el último borde sale con negrita "cada lágrima es por todas las veces que dejé de hacerlo".

El toca discos ha tocado toda la noche, pero ninguna de sus melodías ha trasnochado con el corazón, es como bailar un tango sin pareja, la pasión se desvía por los talones, en una caída suicida hasta tocar el suelo. No hay miradas que se entrecruzan en los perfiles de cada violín, no hay manos que se tocan en los acordes de cada guitarra.

Despertar en medio de la nada, tendida sobre césped cubierto de rocío... ya no sería tan nada, ¿Cierto?
abrir los ojos, y sentir como el iris se vuelve una estela de reflejos de una lluvia de meteoritos, entender como los labios se tiñen rojos con la fuerza de las supernovas, traspasar el límite del tiempo y darte cuenta de lo estática que es la vida que estas viviendo, subir a un risco, gritar perdón, sin que sea difícil, viniendo del alma y que el eco lo esparza hasta los últimos confines del mundo.

Decir te quiero, y darte cuenta que estas dando todos los movimientos correctos...

"Gracias a la vida, que me ha dado tanto, 
me ha dado el sonido y el abecedario,
con el las palabras, que pienso y declaro,
madre, amigo, hermano y luz alumbrando
la ruta del alma del que estoy amando."
(Gracias a la vida - Violeta Parra)

sábado, 11 de febrero de 2012

Más yo que en primera persona.

Llevo 10 minutos viendo el guión y la hoja en blanco, y sigo con las dudas de si esta es la mejor forma para empezar a escribir algo nuevo, o simplemente empezar algo nuevo.
Como todo en la vida, nada se creara en un abrir y cerrar de ojos, nadie tocará la puerta a esta hora, ni hoy, ni mañana, ni pasado, ni el día que sigue... (no es casualidad haber mencionado ese día)

Y llevo poco más de 3 oraciones, y me doy cuenta de mi extraña necesidad de hablar en primera persona cuando no puedo ver la punta de mis zapatos, y cuando suena esa canción con la que me hablabas tú.
Luego me da una rabia nefasta de quedarme en blanco cuando recién estoy comenzando a saber las cosas que quiero decir... 

Quizás sería bonito ver como las estrellas se hicieran copos de nieve, y cayeran del infinito a la tierra trayendo un mensaje único para cada uno de sus habitantes, mientras que los otros se vuelvan todos los besos que se mandaron al aire y se perdieron en el camino a casa, pero hay ciertas cosas que no van a suceder a menos que cerremos los ojos y abramos las puertas de un mundo tan entusiasta como peligroso, llamado tímidamente "fantasía". Y es verdad, porque el choque entre dos meteoros, el corte entre el cielo y la tierra es más fácil de afrontar que la caída desde un sueño a la realidad.

Después me doy cuenta de las cosas que pasan por mi cabeza, de los recuerdos amargos en la boca, de algunas mentiras, y de algunas verdades que nunca encontré, cosas que nunca dije, el cajón con todas las cartas viejas, el librillo con todas las cosas que te quería contar, sí, aún está ahí, intacto, pero prefiero olvidarlo, reemplazarlo por azúcar, risas, gritos, palabras al viento que desataban quinientos nudos de garganta, que armaban rompecabezas del alma, que derrumbaban murallas y hacían mío el paisaje.

No es dejar de afrontar la vida, es dejar de pensar en el pasado como algo malo... ¿O estoy equivocada?
¿Cuántas veces tengo que repetir eso para sentir que estoy dando finiquito?

¿Qué estoy recordando realmente? Casas de muñecas, cajas de música, juguetes, peleas de mis padres, correr por la playa, aprender que perder a alguien querido no es dejar de verlo, es asumir que una etapa de la vida se acabó y que dentro de cada uno, nadie muere, sólo crece, sólo acompaña, sólo nos alimenta con todo lo que fue: correr por el pasto, tratar de captar todo lo que el mundo ofrece, llorar por cosas sin sentido, aprender a andar en bicicleta, tener heridas en las rodillas, jugar a ser princesa, aprender que las promesas aveces no son para siempre, crecer, entender el significado de "madurar", sentirse desplazada, sentirse sola, admirar la gente que hace cambios en tu vida, aprender a mirar el mundo de forma distinta, retener el hecho de que cada cosa mala, cada caída, cada sonrisa, cada momento inesperado, cada plan que no resultó, todas las personas que se han quedado en el camino, todas las que siguen, y todas las que están por llegar son los ingredientes necesarios para entender quien soy, quienes somos, que sin todas las veces que lloré nunca pude haber sabido que significaba que alguien viniera para hacerte reír a carcajadas, y sentirte mágica, libre

Esperar mucho de las personas es lo más humano del mundo, porque esa es su semilla, esa es su esencia, esa es la sensación que hace brotar al alma como un árbol dentro de las venas la esperanza, las ansias, el vértigo, las cosquillas en el estómago, las miradas, cada segundo que se detiene para luego volverse nada.

No es que mi mente no escuche a mi corazón, es que los latidos son lo suficientemente fuertes para dejar de escuchar el entorno, mientras que la razón sólo le da la mano y le dice "vamos a caminar".

domingo, 5 de febrero de 2012

Vívelo más lento, canta más rápido.

Bajo los encantos de las luces de colores, bajo la música retumbante de los parlantes, miles de historias de amor incompletas se escriben para bautizarlas con un principio, pero esconderlas sin final.

¿Y si la luna no cautiva sólo a los lobos? Porque su reflejo hace brillantina en tus ojos, y pareciera que cada respiro detuviera al mundo en un segundo y retuviera el tiempo, conjugándolo con un ilusión óptica más adictiva que cualquier droga que pudieras consumir. Lo sabes, pero te avergüenza reconocerlo en tus mejillas rosadas, prefieres que tus pestañas abaniquen las palabras hasta que se las lleve el viento, lejos, cerca, posiblemente hasta que otros ojos se las traguen.

Los dientes muerden la lengua, por cada vez que los labios pronunciaron "no" teniendo la oportunidad de dar un abrazador "SI" y cerrando millones de puertas y ventanas a inocentes momentos que sólo se iban a quedar en el cuerpo para siempre.

Luego todo se reduce a mirar el cielo, a poner las canciones de siempre, esperando que en alguno de los versos que se han escuchado millones de veces se encuentre alguna respuesta, una pista, una guía para saber si tomar las zapatillas, ponerse un abrigo y correr en la noche hacía aquello que sabes que está cerca, pero lejos, o sólo cerrar los ojos y pensar, "será mejor esperar a que sea espontaneo, a que sólo suceda".
Y todo esto mientras la cautelosa luz de la lámpara busca una forma de aprender a gritar "sólo hazlo"

Quizás las cosas serían más fáciles al sólo responder a los impulsos, o quizás no tanto...
Y me pregunto luego, si tomara las cartas del asunto, si corriera, ¿Tropezaría con eso... con ella... con él? ¿O terminaría sentada en una banca viendo a la gente pasar?
Quizás todos esperamos a que inesperadamente el techo comience a reflejar la verdad de todo lo que fluye dentro de nuestro corazón, dentro de nuestro cerebro, todo lo que repercuta en la imaginación y se asienta en el alma...
Y todo lo que callan los momentos, y todos los recuerdos del tiempo mejor que está por venir.

viernes, 3 de febrero de 2012

Retrato hasta los huesos

Multifacetica. Una sonrisa de oreja a oreja, no siempre, pero como cualquiera.
Sentimientos desesperados, momentos de desesperación, agitados bajo un halo de luz gigante que bajo una rotonda y la humanidad del mundo se hizo llamar sol.

Corre con las manos atadas de volantines, porque está lista para volar, el viento no manda, porque es diminuta pero tiene los pies pesados, y toma camino a su gusto, dejando sus huellas por el lugar que pase. Usa una trenza que podría enrollar su cuerpo, cada nudo es un recuerdo del pasado, que se entrelazan entre rizos platinados bajo el reflejo de su madre luna, que le regalo unos ojos tan grandes como pantallas, para hablar con el hombre sin tener que abrir su diminuta boca, para alabar el detalle sin tener que ensuciarlo con suspiros.

No puede tocar la tierra con las manos, porque cortar flores es un delirio que no se podría permitir, como si las rosas gritaran su nombre cuando su vestido se pilla en las espinas, como si las hojas acariciaran su rostro cuando se encarama en un árbol para ver a las estrellas nacer, difuminarse en su extraña e inmensa humanidad, difuminarse bajo los encantos de un sueño, y de un velo negro que se desgasta, al que llamaron noche.

Corre, no hay tiempo que la detenga, todas las estaciones son perfectas para poder conocer el mundo.
La nieve es fría, pero su espectáculo es impagable, la primavera florece bajo su cautela, mientras las flores saludan entre pétalos frescos que desean respirar, el sol resplandece sus ojos bajo toda su omnipotencia, y aunque tenga sed, el reflejo de agua en sus ojos bajo el brillo nunca se podrá apagar, las hojas caen anaranjadas, amarillas, hacen una manta cada vez que la tarde empieza a caer, hacen un sueño cada vez que crujen al dar una pisada al suelo.

¿Cuánto tiempo has estado caminando? ¿Cuántas huellas dejaste en el camino? ¿Cuántos amores calleron desvelados bajo el amanecer de tus ojos? ¿Cuántas veces dijiste "te quiero"? ¿Cuántas otras llegaste a decir te amo? ¿Cuántos momentos guardas bajo los nudos de tus cabellos? ¿Cuál es el beso que puedes indicar con el dedo índice? ¿Cuál es el mejor latido de tu corazón? ¿Cuales son las palabras que más te costaron pronunciar? ¿Cuántos siglos has esperado por ese momento? ¿Cómo fue la primera vez que te miraste en el espejo? ¿Cómo fue la primera vez que lograste reconocerte? ¿Cuántas lágrimas han de derramarse al suelo? ¿Cuántos sueños se mantienen flotando a la deriva?...


¿Cuántas emociones tienes empuñadas en tus manos, sin poder dejar salir?

domingo, 22 de enero de 2012

Dispersión sobre mis pasos

El tiempo está cayendo como gotas de lluvia, y en medio de la nada hay un vaso conteniendo los momentos, para un sediento sin idea de su destino...

"Entonces, dime cuando escuches a mi corazón detenerse, eres el único que lo sabe"



martes, 10 de enero de 2012

Cierra los ojos, alza tus manos.

¿Qué tan difícil puede ser seguir avanzando? ¿Qué tan fácil puede ser caminar en una cuerda floja?
¿Cuántos sueños cuelgan sobre las nubes? ¿Cuántas melodías quedaron atascadas en la lluvia?...

Llevo días y días preguntándome, ¿Qué es lo peor que puede pasar si vuelvo al inicio?
¿Hacer las cosas mal de nuevo? ¿Correr el riesgo y tomar un camino totalmente diferente?
Estoy empezando a convencerme de que en un principio todas las cosas eran mucho más simples, las metáforas eran más fácil de entender que la realidad que las envolvían, era entonces mucho más discreta para jugar mis cartas, era una experta para intuir la jugada de mi enemigo...

¿Y si existiera una clase de fórmula que nos mantuviera estáticos? ¿Y si es aquella la que nos hace envejecer hasta el "hasta siempre"?

Una sala llena de personas, todas con una cinta en la boca, todas las cintas con una palabra inscrita... "verdades", "sentimientos", "impulsos", "sueños", "promesas", "recuerdos". Un espejo en frente de cada una de ellas, esperando a que nos desatemos las manos y abramos la boca, para gritar, y en ese grito, decir todo lo que guardamos en un corazón, que a estas alturas, se está volviendo de hierro.

Es como si el paraíso estuviera en la punta de nuestras narices, y cuando estamos a punto de atraparlo, se escapara como una mariposa. Bajo un vuelo nítido y ligero, que cubre los errores de nuestra falta de delicadeza...

La luna no tiene suficiente polvo para cubrir todos los pecados del hombre en la tierra, por eso nunca se ha podido encontrar con el sol, para evitar su entereza, sus ganas de vivir, la energía que fluye y explota bajo los ojos anhelantes de seres a los que podíamos llamar "personas". Entre pestañeo y cada siglo, se fue borrando cada una de esas letras, y fue escribiendo "dominante", pero aún nadie sabe de qué...

¿Del apocalipsis de una historia de amor? ¿De los restos de hojas cautelosas que apilamos para hacer cemento?

Lanzarse al mar, flotar de espaldas mirando al cielo, hasta llegar al infinito, saber que as mareas toman la decisión correcta y que todas las historias de naufragio, no fueron más que los hombres que forzaron el encontrar el camino correcto, sin dejarse llevar por los vaivenes del tiempo.

La vida no es tan simple como una montaña rusa, porque no siempre va a estar llena de adrenalina, y aunque lo queramos, no vamos a poder gritar todo el tiempo las explosiones de sentimientos, las palabras de cariño, los abrazos, las caricias... Pero también hemos de confiar de que siempre existirá el momento adecuado, cuando todas las cosas estén en el perfecto orden, para que tu las tomes, o las dejes... Para que nosotros podamos ser uno o ninguno, para que ellos puedan cautivar el presente y transformarlo en un futuro que se transforme en su propio paraíso.

No podemos mover montañas, pero podemos ser lo suficientemente grandes para tocar el cielo, sin siquiera tener que levantarnos de nuestras camas.

viernes, 6 de enero de 2012

En tercera persona


Nunca pensé que llegaría a una clase de momento como este, en el que pudiera ver en tercera persona como todo se va derrumbando de a poco, pero mantener la calma, derramar lágrimas calladas, sin alaridos, sin quebranto, sin locura...
Ver desde tercera persona sin sentir el dolor de todo lo cae sobre mí, sino sólo sintiendo nostalgia por todas aquellas cosas felices que ahora me están golpeando la cara, todas las fotos que ahora se están peleando con el viento y todos los momentos encantados que ahora solo se vuelven un montón de ladrillos esparcidos por los alrededores.

Siento mis pies tocar el suelo húmedo, acariciarlo, siento mis manos, como dejan caer millones de cartas que están haciendo metamorfosis para volverse cenizas. Siento mi respiración, siento el latir de mi corazón pausado, y como todos sus sentimientos están saltando por un barranco uno tras otro, pero volviendo al final de la cola cuando llegan al suelo.Algo me tomó y me sacó de la casa, pero no del trance. 
Sigo viendo todo caer frente mis pupilas, mientras cada vez me alejo un poco más de lo que siempre fue mío.

- Dama, ¿Cómo empezó todo?

No escuchaba nada, hasta que esa última pregunta retumbó en mis oídos y navegó hasta lo más profundo de mi, pestañeé, me sequé las lágrimas que aún intentaban resbalar.Me pasó una frazada, pero yo la rechacé, quería ver si el humo del incendio podía fundir en mi piel muchas de las cosas que estaba perdiendo. me alejé un poco, me senté sobre una piedra y sostuve la mirada, primero a las personas asombradas de mi calma, luego al último adiós que me daban las llamas, burlándose de como me estaban abandonando mis recuerdos, la esencia de cada momento que viví.¿Cómo empezó todo? ¿Cómo...?

jueves, 5 de enero de 2012

Desde lo más profundo a las pestañas.

Déjalo ir. Es todo tan simple como eso, pero tan difícil de reproducir.
Es donde alguna vez sentiste el extraño sentimiento de ver como las cuatro paredes de la habitación de iban juntando cada vez más, hasta convertirte en un espejismo... Una parodia de sueños, que si te fijas, se está reflectando en el espejo.
Una panorámica de todas las aventuras de un viajero, al que nunca pudo detener el amor, pero que aún así le ataba los zapatos para no tropezar en medio de las arenas movedizas, y estancarse allí de porvida...

Un niño que se sentó en lo inhóspito del desierto para ver como se movían las nubes, derramando un par de lágrimas como canje, haber si Dios se ablandaba y alzaba las manos para que comenzara a llover.
Una blanca cordillera en medio del paraíso, que conjuga en el paisaje tu mirada y mis sustantivos.

Y si me regalas una carretera, no sabría donde ir, porque cada desvío es una disputa en mi corazón, una montaña rusa de cemento en medio del amazonas, tu fragancia, tu esencia exótica que denigra a mi alma a contemplarte en alto desde lo pequeño de mis pies, desde lo delgado de mis brazos que no pueden sostener tanto sentimiento.

Correr en un campo con el pasto hasta las rodillas, sentir como tu avance mueve el mundo bajo tus pies, y como la cordura dibuja un camino que un pájaro en vuelo verá como arte de primera.

Primera, primera, p r i m e r a... una palabra que se recoge como la ropa al sol.
Nunca fui proclamada primera, pero aún así fue suficiente para escribir un par de versos, tratando de botar los pétalos de una flor ignorando los cuanto te quiero.

Y esa sensación extraña de cuando las cuatro pareces de la habitación se hacen distantes, como si buscarán su propio camino mientras te dejan al desnudo de los arboles. Que si tu cabello sintiera la brisa, podría gritar que es feliz, que si tu piel se eriza, puedes comprender que las cosquillas no son nada.

Y la peor de todas, la abrumadora realidad de que las paredes están allí, tal cuál... como si nunca se fueran a mover, porque son egoístas en no compartirte, porque son pacientes para dejarte vivir... Porque la rutina las convenció de que no estaban echas para escuchar y conmoverse...

Voy escribiendo una telaraña que es incapaz de contener presas, pero puede mover un par de montañas para que el sol salga más temprano cuando lo necesito, dime si lo necesitas. La cascada fecunda los latidos y multiplica las mariposas que desde el cielo se insertan en lo profundo de mis pupilas, mi nariz y mi boca, donde se evaporán y cantan una canción. Poco a poco se cierra en sinfonía, y mi caja de música no necesita cuerda para ver a la bailarina correr por el infinito.

Hoy es un día de esos, como todos, en donde las fotos son sólo recuerdos y las palabras son mucho argumento, pero muy poca autenticidad, donde cada sílaba es mucha cuerda y muy poco latido.