Nunca pensé que llegaría a una clase
de momento como este, en el que pudiera ver en tercera persona como
todo se va derrumbando de a poco, pero mantener la calma, derramar
lágrimas calladas, sin alaridos, sin quebranto, sin locura...
Ver desde tercera persona sin sentir el
dolor de todo lo cae sobre mí, sino sólo sintiendo nostalgia por
todas aquellas cosas felices que ahora me están golpeando la cara,
todas las fotos que ahora se están peleando con el viento y todos los
momentos encantados que ahora solo se vuelven un montón de ladrillos
esparcidos por los alrededores.
Siento mis pies tocar el suelo húmedo,
acariciarlo, siento mis manos, como dejan caer millones de cartas que están haciendo metamorfosis para volverse cenizas. Siento mi
respiración, siento el latir de mi corazón pausado, y como todos
sus sentimientos están saltando por un barranco uno tras otro, pero
volviendo al final de la cola cuando llegan al suelo.Algo me tomó y
me sacó de la casa, pero no del trance.
Sigo viendo todo caer frente
mis pupilas, mientras cada vez me alejo un poco más de lo que
siempre fue mío.
- Dama, ¿Cómo empezó todo?
No escuchaba nada, hasta que esa última
pregunta retumbó en mis oídos y navegó hasta lo más profundo de
mi, pestañeé, me sequé las lágrimas que aún intentaban
resbalar.Me pasó una frazada, pero yo la rechacé, quería ver si el
humo del incendio podía fundir en mi piel muchas de las cosas que
estaba perdiendo. me alejé un poco, me senté sobre una piedra y
sostuve la mirada, primero a las personas asombradas de mi calma,
luego al último adiós que me daban las llamas, burlándose de como
me estaban abandonando mis recuerdos, la esencia de cada momento que
viví.¿Cómo empezó todo? ¿Cómo...?
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