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Ovalle, IV Región, Chile

viernes, 4 de mayo de 2012

Metáforas que pretenden descubrir el mundo

¿Qué son todas aquellas cosas que aparecen cuando cierro mis ojos?
¿Qué significan todos esos fragmentos de tiempo que puedo tomar indiscriminadamente con mis manos?
¿Qué son todas esas figuras que me envuelven?

La habitación se aleja de mi, y el cuerpo flota bajo un hechizo que pareciera hacer estático el tiempo, mientras que la música da la idea de que a cada segundo florece un latido, y que una parte del cuerpo se estremece con el momento en que los pensamientos hacen intersección con el sonido, dando razón al mundo para dejar de existir y mantener la atmósfera, el encanto, el susurro, las palabras, los latidos, los pétalos que caen desde el cielo como lluvia de temporal, acarician, cuidan, marcan...

No importa que sean extrañas, suben como hormigas, generan el mismo cosquilleo, hacen caer las mismas lágrimas, hacen levantar la mirada al cielo, esbozar una sonrisa, pintar el arco-iris, naciendo desde una mente soñadora, llena de esperanzas, hasta el punto donde maktub se escribe en el cielo y hace sombra en el suelo, donde está él. Sin caballo blanco, sin castillo, sin cuentos de hadas, pero con la paciencia para entender que el camino es largo y es fácil de perder rastro... él está ahí sabiendo que bajo el anhelo de la luna, encontraremos las huellas que una gitana dejó en el camino prometiendo a Dios que iba a llegar al cielo... las mismas sospechas de los amantes que se ocultaron alguna vez en el bosque, sin entender como responder al frío de la realidad.

¿Cuántas puertas he abierto? ¿Cuántas ventanas cerré?

Y entre cada pestañeo se asoma un deseo de que cada punto florezca y se haga puro, mientras que las estrellas parecen expectantes al momento que ello suceda, su luz infinita no se apagará, a menos que el destello de una noche pasional pierda el control de los cuerdos que jugaban a la locura. Sus corazones se funden en un poema que se guarda en el lápiz de una mente maestra, luego de que las palabras pudieran ser deformadas para volverse tan fuertes como para despertar a un enfermo que está en coma, y curarme a ti y a mi de este insomnio de sentimientos, de la encrucijada de nuestros momentos, del eclipse de cada abrazo y cada beso, que prometió detener el reloj. Que prometió retornar la eternidad a sus dueños, para que nunca hubiera que decir, "no existe el felices por siempre"

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