Procuré limpiar mis cabellos antes de que los jalarán, me delinee los ojos antes de ponerme a llorar.
No temo de que los zancos que les enaltecen de vez en cuando me golpeen en la cabeza, en algún momento la madera cruje, las termitas devoran y los dedos se astillan. La colchoneta no va a ser tan blanda, yo quizás sí. Sólo porque mis manos están sucias, lamento si al ayudarte a levantarte te ensucio, el pecado es mutuo.
"everything is not as it's sold"
Lo que cae como lluvia de la nube quema, y las cenizas son no más que un recordatorio de que la ola que pasó fue incapaz de no dejar rastro. La estructura no puede derrumbar los cimientos, no sigas intentando. Por más ornamento que le das, más grotesco se ve, y la conducción crea un monstruo que se viste de seda, pero se siente de plomo. Lo que toca envenena, pero lo que mira florece. La maldición más bonita y más triste.
Las tejedoras miran los hilares celestes, los cafés y los verdes. No comprenden la realidad que las asemeja.
Un niño salta con los pies encadenados, pero nunca cae. En el está la ciencia que los ancianos nunca pudieron descifrar en libros, en estudios, ni en millones de ramas.
Café con leche, el resto que los acusa de impuros. No entienden que el perfume es el mismo, y que la estreches de corazón causa más infartos que los excesos de azúcar.
Los brindis de una canción vieja se destiñen como el vino blanco, cada vez se vuelven más melancólicos para los sobrios y más reales para los ebrios.
La realidad que se configura con un beso, que cierra un pacto eterno que duró poco, pero que al fin y al cabo, terminará siendo eterno en una semilla.
Los únicos ojos negros del cielo a la tierra, que se hacen hormiga para hurgar entre los hombres los restos de los pasos que hubieron en la luna y en tu casa.
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