Autora

Mi foto
Ovalle, IV Región, Chile

domingo, 1 de mayo de 2011

Nos vemos cuando duermas.

La firma que se escribió con la pluma de un fénix para sellar un polvoriento contrato, que el punto a punto de la tinta se derramó y la gota que alcanzó a caer de ello creo el suspenso de una bala perdida.
La naturaleza de la brisa que tiró una nube tocada por Dios.
Los números que se hicieron cómplices para hacerte un infinito.

Y ojalá que las yemas de los dedos que rozan no se vuelvan al vació y apunten. Por qué el reflejo los derribará y ya no podrán nunca contar los lunares que les quedaron.
Dar el permiso de cerrar las cortinas para que no entre la corriente, pero las cortinas abiertas van a darle autoridad a los mosquitos. Sus picaduras no son eternas, pero son la gota de veneno necesaria para dejar la marca.

Un suspiro le hará una trenza a la luna, para poder subir todas las noches, y desde allí se ven las maravillas del sueño del que se quiere participar.
Entrar cuando tengas los ojos cerrados, para gritarle todas las verdades a un inconsciente que se apoderará un poco de ti mientras estés despierto.

No hay comentarios: