¿Es lo suficientemente lógico? ¿Disparatadamente abstracto? ¿Injustamente misterioso?
Desde que dejamos levantar el sentido, el tiempo nos empuja, es un padre lo suficientemente responsable para enseñarnos cuando nos estamos equivocando, aunque duela, aunque para nosotros no sea más que vida en cápsulas, lecciones en tacto y caminos que sólo separan. Un padre que nos da tantas oportunidades invisibles, pequeños trozos de papel guardados en la almohada, en los baúles, en donde quiera que puedan ser encontradas por quienes las busquen, por aquellos que son capaces de levantar un poco la vista y creerse capaces de volar, aunque todo el resto se digne a decirle lo contrario.
Actitud, esa es la palabra, actitud, por qué aunque sea virtud o pecado somos capaces de vencer al resto, a nosotros mismo, por todo aquello que alguna vez a despertado nuestro todo. No se confunde con rebeldía, es actitud. Y quizás sea una falacia darse autoridad para querer ensimismar las verdades en metáforas, hablar de la vida sin haber recorrido tanto camino. Ser sin tener actitud para mostrarlo. ¿Pueden ser falacias las verdades crudas cuando se contrarrestan? ¿Cómo pueden ser las cosas como son, sin verlas, sin poder tenerlas ahí mismo? ¿Cómo existen verdades directas para lo indescriptible?¿Cómo se es directo con palabras fugitivas, tiempo fugitivo, sensaciones y sentimientos fugitivos? ¿Cómo se puede empujar a un sólido ser abstracto?
Es como exigirle al resto que nos enseñe a ser nosotros mismos, o quizás es parte de ser humanos, parte de querer ver cosas donde no pertenecen. Parte de filtrar u otras de disparar. Parte de la vida, parte del mundo, parte de nosotros. No como un pedazo, como un inicio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario