Hoy nos volvimos a encontrar, fue todo tan imperfecto como siempre, tan perfecto para nosotros.
Siempre pidiendo disculpas, pero nunca dando pasos al costado. ¿Puedo encerrar todo en una sola burbuja?
No creo que volar sea tan efímero como soñar, o respirar, o caminar a pies descalzos... Pero tocar la tierra con las manos en vez de rasgar las nubes nos hace sentir tan culpables.
Siento que cada vez que te conozco es un libro menos que se escribe, un pétalo menos que se cae, y un segundo más que, generalmente, se lanza al precipicio en busca de adrenalina. El resto solo se suspende, flota, llueve, se mese y luego envejece en la esperanza de encontrarte en las tardías notas que tratan de simular algo como un "te quiero". No soy de pocas palabras, pero generalmente me faltan cuando hay que dejar de inyectar morfina y hay que enfrentar algo que es tan natural y sincero. Perdón, aquí voy de nuevo, mientras me ahogó tratando de vocalizar algunas silabas para expresar lo que con un lápiz se hace pájaro y vuela tan lejos como puede, para así cuando lo leas, seas incapaz de encontrarlo, y luego es un paso hacia atrás, pero como dije, nunca al costado.
Es tan distinto verte a sólo eso, quiero decir, estar perdido no significa no saber donde estas, es saber donde estas pero sin nadie que pueda recordarlo, o invitarte a un trago, o sólo mirar como un zapato se pone delante del otro en una secuencia imparable del tiempo, que si se pusiera en perpendicular nos llevaría a la luna... Tú eres más simple. ¿Vamos a dar un paseo?
Mañana será otro día, y será otro día que voy a esperar... luego pienso, si fuera lo suficientemente valiente en mis propias condiciones, lograría cada día 10 páginas de mi fortuna, 6 notas de mi vida y 2 cartas que sólo esperarían en un baúl. Un baúl de memorias, como el de los viejos tiempos, que servía para tomar el bolso e ir al fin del mundo sólo buscando sonrisas. Soy un mendigo, un viajero, pero soy un alma. Y si mi alma no le pertenece ni a los cielos ni a la tierra, entonces le pertenece a una corriente que va por los ojos cerrados, esperando tener el suficiente equipaje para sobrevivir en más de un sueño, o habitar en un recuerdo que no sea tan difuso. Luego me prometí no llorar por atarme mal los zapatos, pero me caí y me dolió.
No nos culpo, somos tan infantiles, tenemos las manos de colores, pintamos una muralla con cada maravilla y cada tragedia del camino, ya no quedo espacio, ya no podemos mirar a nuestros propios ojos, ya no podemos cruzar palabras, ya no podemos ser nosotros frente a nosotros, no nos podemos presentar un momento nuevo, pero nos separamos con una cadena que dice "Jale en caso de emergencia" y supongo que al final de las cosas es oportuno decir que ahí estaremos, es oportuno pensar que de ahí seremos siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario