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Ovalle, IV Región, Chile

viernes, 27 de septiembre de 2013

Trazos de Borrador.

**Recopilación de frases y fragmentos de todos los borradores acumulados desde el 2010 a la fecha, cronológicamente en orden **

Y sentada en aquel rincón, lloré tanto, como si nunca lo hubiese hecho, estoy segura de aquello, mi mundo, mi burbuja, la reventaron... en un solo acto.

Y si solo cierro los ojos, y les doy la espalda... ¿Qué pensarían de mí?
Y si te pido que me acompañes a caminar un poco... ¿Qué pensarían de nosotros?
Necesito un poco más de mi misma, pero como recuperar si te lo has llevado en los bolsillos...
Te volviste horrorosamente adictivo, necesario. Te volviste dosis escrita...

¿En qué minuto fui capaz de ennegrecer con grafito las cosas? ¿En qué minuto me deje a mi misma para cuando tuviera un poco más de otro? ¿En qué minuto me protegí en el más de caído de los soldados?

He sido capaz de armar belleza de vida, pero nunca me la he quedado, quizás le he tenido mucho miedo a ser feliz, son las circunstancias que me ha llevado a parar la vida. ¿Cuántos tropezones se necesitan para aprender a mirar cuando caminas? ¿Te imaginas cuánto me cuesta confiar realmente en una persona?...  Yo creo que sí, ese sabor a estafa siempre en la boca hace desconfiar, es inestable, viene y va, como todo.

Podría ser un espiral que no cae, pero tampoco te levanta. Te mantiene en una horizontal que va hacia el centro, pero que en cualquier minuto explotaría hasta sus vértices de un universo tan ajeno como nuestro...
Tantos milímetros que nos forjaron una barrera entre lo justo y lo incorrecto. Pero, ¿Es lo justo siempre correcto?
Y que todo aquello que pasó contra la frontera se volvió más puro en la sangre que en el mismísimo pensamiento. Tierra, como en un parpadeo llevas a la noche más estrellada, al momento más preciado, a la canción que movió cada sentido del cuerpo. Todas las verdades que se nos inyectaron como penicilina.

Quizás caí en el error de pensar que estaba a una distancia eficiente del estereotipo, que todos estábamos. Que eramos nuestra propia firma. Pero me di cuenta de que en realidad, seguimos siendo los mismos adaptados, no, espera, yo no. Cada vez que prefirieron correr en vez de caminar yo espere un poco a que me jalaran, y lo hicieron, pero en una carrera de 100 metros yo llegue hasta los 20, y desde allí celebre una victoria que nunca fue mía, pero la tome así porque era empatica, confiaba, veía algo que era totalmente compartido. Tengo un revoltijo cerebral más complejo que cualquier indigestión. Vomito de ideas, vomito de sentimientos. Lamentemos que la bipolaridad sea la grandiosa gravedad emocional, pero hagamos como si fuera un juego. Sólo al minuto que tira hasta el fondo nos daríamos cuenta de su peligro. Sólo allí nos cuidaremos.

Hemos de esperar a que el manto no cubra todo. Siento los aullidos en este momento, de boca en boca, de soledad a soledad, naufragando en una avenida de la gran ciudad. El animal con el peor de los instintos es el ser humano, ya que deja que ellos estén en un caldo de cultivo para agregarle los sentimientos. Una gota del elixir es más que necesaria para demoler universos enteros, colisionar almas y fundirlas a fuego lento.



Me encuentro parada en estos momentos, frente a las cuatro paredes que se levantan... su atmósfera que se respira en suspiros... las palabras no están hechas para caer tan bajo, más bien, son un paracaídas...

¿Cuántos minutos han pasado desde la última vez que me miraste?
Es inimaginable, pero no importa, cada vez el reloj se hace más próximo a una próxima.

Creo conocer de memoria algo tan simple como las palmas de mis manos... pero a la luz del sol hay nuevas huellas que aparecen, que a veces se notan y otras no tanto. Acariciar, es una prueba, el resto es sólo el paso siguiente.

Las señoritas siempre aguardan en casa, siempre allí preparadas para esperar, ahogadas en paciencia, ella se peina el cabello frente al espejo, sentada sin mirar al frente... Dicen muchas veces que en esta vida no hay que esperar mucho de las personas... Las palabras más lindas del mundo no pueden ser una convención.... ¿O sí?

Somos un cielo que cae y rebota en el suelo, formando estelas de luz que se van destiñendo con el paso de los años... la atmósfera se hace pesada, el aire difícil de respirar. Las velas que iluminan este párrafo ya están empezando a consumirse. ¿Cómo el tiempo pudo quitarnos las frazadas de la cama en una noche de puro invierno?

Me he estado preguntando, que ta difícil puede ser seguir avanzando... he aprendido que por momentos no hay sonrisas para borrar llanto, pero no hay carcajada que deje de hacer el sol más brillante

Multifacetica. Una sonrisa de oreja a oreja, no siempre, pero como cualquiera.
Para cada vez que una sonrisa llegue sin permiso, los campos se harán más extensos, y sobre los pastizales las estrellas harán un poema, que sólo se podrá leer bajo el anhelo de paz. Es bastante difícil darse cuenta de como el tiempo ha dejado marcas, en nuestras manos, en nuestras caras, en las sonrisas y en las miradas...

Anoche soñé que estaba en el mismo lugar y tiempo, como si aún no lograra conciliar el sueño realmente... cómo si pudiera palpar la realidad, mientras sentía por algunos momentos que podía prever el futuro dentro de mi misma... toda sospecha de trazo se ha desvanecido con el tiempo, mas es imperioso que regresemos a la base del suceso.

Tambores, dejar que la acústica alimente la sala, dejar que retruene un poco de tiempo entre los ecos del tic-toc de mi reloj, que al parecer, a cada segundo tienen más que decir.










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