Así es más fácil, si el ritmo fuera más lento, nos quedaríamos aferrados a nuestro pasado, a agarrar todo lo que el paso de los años nos ha dado, no importa si es bueno, si es malo, o si simplemente es una sobrecarga en el viaje. ¿Pueden ser algunas de nuestras memorias sólo una foto sin importancia? Y si lo fuera... ¿Cómo limitarnos a vivir de un presente sin un pasado perdonado?
Es ver mimetizado en cada decisión de futuro un Déjà Vu. Déjalo ir. Déjame ir.
Las circunstancias nos solicitan dejar de vivir en un sueño que va debió haber sido soñado. Toma la foto, sí, con Flash, obsérvala unos minutos, mira tu sonrisa, mira nuestra sonrisa, luego sin preámbulos lánzala al viento, y que la vida se quede con la energía pero sin los pesares ni la nostalgia.
Camina, Trota, el mundo espera siempre y sin mirar atrás.
1 comentario:
u.u
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